Caracas. – Con un perdón manifestado a todas las víctimas de la Narcotiranía chavista, y con una exigencia para acelerar lo más pronto el beneficio para los rehenes políticos, se llevó a cabo este pasado jueves la aprobación, en primera discusión, de la ley de amnistía propuesta por Delcy Rodríguez. La iniciativa pasará ahora a consulta pública y posteriormente a una segunda discusión para ser aprobada.
El proyecto de ley excluye a las personas condenadas por violaciones graves de derechos humanos, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra, corrupción, tráfico de drogas y homicidio intencional, según explicó el ilegítimo diputado chavista Jorge Arreaza, al presentar el proyecto de ley.
Mientras, con la foto de Hugo Chávez en mano mostrando un crucifijo, y trayendo a colación el episodio que la imagen evocaba (el discurso en el que el fallecido mandatario hizo un llamado a la calma, paz y “racionalidad” tras retomar el poder luego de ser brevemente depuesto el 11 de abril de 2002), Jorge Rodríguez, quien preside el parlamento ilegal del narcorégimen, insistió en la necesidad del “perdón”, luego de recalcar que tendrían que tragar “grueso y tragar sapos” por la convivencia, la paz y reconciliación.
“Miremos a nuestro ejemplo, a nuestra guía, Hugo Chávez. que el 14 de abril, tras haber sido secuestrado, después que intentaron asesinarlo y sacarlo del país, levantó una cruz, pidió perdón y perdonó. Nosotros pedimos perdón y tenemos que perdonar también pedimos perdón. Porque lo digo con claridad, a mí no me gustan los presos, aunque pueda ser necesario por los códigos penales, por las realidades de la política o situación concreta de una sociedad (…) Y hago otra inferencia más: Chávez una vez me ofreció ser el ministro de Interior. Imagínense (…). Y después me dijo: ‘Mejor no, porque vas a soltar todos los presos, comunes incluidos (…) “, expresó.
A su vez, Rodríguez pidió celeridad para que sea probada la Ley que ahora entrará en periodo de consultas antes de su aprobación final.
“Tenemos no solo que tragar grueso y los sapos que haya que tragarse por la convivencia, la reconciliación, la paz y el abrazo, sino también hilar fino para no dejarnos desviar», indicó.
“El proceso de consultas tiene que ser profundo, arduo. No tengamos temor de hablar con todos, con quien quiera decirnos algo, con quien tenga un testimonio y una propuesta. “No tenemos mucho tiempo», insistió.