El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha alertado este jueves del aumento de las tasas de reclutamiento en Colombia y en Haití, con unos datos que se han triplicado durante los últimos cinco y el último año, respectivamente, en el marco de la inseguridad en ambos países, unos datos publicados coincidiendo con el Día Internacional contra el uso de Niñas y Niños Soldado.
El organismo ha destacado que, según los datos verificados por la ONU, el número de niños y niñas reclutados y utilizados por grupos armados en Colombia se ha disparado en un 300% a lo largo de los últimos cinco años, en medio del peligro para la infancia a causa de la expansión de la violencia. Así, según datos de 2024, una media de un niño o niña es reclutado y utilizado cada 20 horas por grupos armados en el país sudamericano.
«Los niños y niñas de Colombia no solo quedan atrapados en el fuego cruzado, sino que llevan años siendo reclutados o utilizados por grupos armados. Las consecuencias que esto tiene para ellos y sus familias son devastadoras», ha afirmado la representante de UNICEF en Colombia, Tanya Chapuisat.
«Es urgente tomar medidas para proteger a la infancia frente al reclutamiento y el uso por parte de grupos armados, así como de la violencia sexual y otras violaciones graves. Los efectos de estas traumáticas experiencias pueden perseguirles toda la vida, y es nuestro deber evitar que se produzcan», ha manifestado.
UNICEF ha recordado además que el reclutamiento de niños supone una grave violación de sus derechos y es un acto prohibido por el Derecho Internacional, antes de subrayar que el aumento de estas prácticas en Colombia es resultado de factores como «el aumento de la violencia, la pobreza generalizada, la falta de educación y la disponibilidad limitada de servicios sociales e infraestructuras críticas en algunas regiones, especialmente en las zonas rurales».
Así, ha destacado que los niños se ven «a menudo» obligados a alistarse para «ayudar a sus familias» o para «escapar de la violencia en su hogar», mientras que otros lo hacen «tras recibir amenazas contra su seguridad». Además, apunta a que muchos «son reclutados y utilizados por estos grupos tras haber sido separados de sus cuidadores, desprovistos de protección y sin más alternativas de supervivencia».
«Los grupos armados recurren cada vez con más frecuencia a las redes sociales para reclutar y utilizar niños y niñas, en muchos casos mediante la falsa promesa de un empleo y una vida mejor. Una vez dentro de los grupos, no se les permite abandonar», ha puntualizado UNICEF, que ha esgrimido que trabaja para evitar estas acciones a través de un enfoque que prioriza el acceso a los servicios esenciales en sus familias y comunidades.