La organización de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex) declara persona non grata a la presidente de México, Claudia Sheinbaum «por sus mentiras y el trato inhumano a los venezolanos» que radican en ese país.
A través de un comunicado, el grupo de exiliados con sede en Miami afirmó que la mandataria estaría minimizando la realidad que viven los ciudadanos venezolanos que son deportados a ese país.
Veppex, en su misiva, denuncia que los venezolanos en México sufren «abandono y desprotección mortal» pues, al llegar a ese territorio, todos los deportados quedan en condiciones migratorias irregulares, a pesar de haberse ofrecido como un tercer país seguro para la recepción de migrantes.
La carta firmada por el presidente de la organización, José Antonio Colina, también señala que Sheinbaum, con estas acciones, estaría violando «flagrantemente los principios de no devolución (non-refoulement) y protección a refugiados, consagrados en la Convención de 1951 y el Protocolo de 1967, de los cuales México es signatario».
Asimismo, Veppex exige al gobierno de ese país respeto a los Derechos Humanos y mayor transparencia en el acuerdo firmado con los Estados Unidos.
A continuación, el comunicado íntegro:
Comunicado Oficial
Organización de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (VEPPEX)Miami, Florida – 13 de febrero de 2026
VEPPEX declara a la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, Persona Non Grata por sus mentiras y el trato inhumano a venezolanos deportados a México como supuesto “tercer país seguro” sin ninguna garantía.
La Organización de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (VEPPEX), fundada en 2008 para defender los derechos de miles de venezolanos víctimas de la persecución política del régimen madurista, expresa su más enérgico rechazo y condena a las declaraciones y políticas implementadas por la Presidenta de los Estados Unidos Mexicanos, Claudia Sheinbaum.
Hemos constatado con profunda indignación que la mandataria mexicana incurre en mentiras flagrantes al negar o minimizar el rol de México como receptor de venezolanos deportados desde Estados Unidos, presentando al país como un destino “humanitario” o de tránsito seguro, cuando la realidad es de abandono total y desprotección mortal.
México ha recibido a miles de venezolanos deportados de territorio estadounidense en los últimos meses, muchos bajo acuerdos informales o “coordinaciones humanitarias” que no garantizan absolutamente nada. Estos compatriotas, que huyen de la dictadura, la represión, la tortura y la crisis humanitaria en Venezuela, son devueltos a un territorio donde no se les otorga ningún tipo de documento migratorio: ni estatus de refugiado, ni asilo, ni visa humanitaria, ni permiso temporal de permanencia. Quedan en condición irregular absoluta, sin acceso legal al trabajo, a la salud pública ni a la movilidad interna segura.
Sin opciones de supervivencia digna ni vías legales para permanecer o integrarse, son forzados a salir por su cuenta, exponiendo sus vidas en rutas extremadamente peligrosas: cruzar México hacia el sur a pie o en medios precarios, llegar a Centroamérica y, para evitar el mortal Tapón del Darién (donde mueren cientos por ahogamiento, animales salvajes, crimen organizado y enfermedades), muchos pagan sumas exorbitantes por embarcaciones privadas en la costa caribeña panameña para intentar llegar por mar a Colombia. Estas lanchas son sobrecargadas, sin salvavidas adecuados ni condiciones de seguridad, y cualquier ola o error puede causar tragedias irreversibles.
Un caso reciente y emblemático ilustra el costo humano de esta política de abandono: el 10 de febrero de 2026, una embarcación con 16 migrantes (en su mayoría venezolanos) naufragó en el Caribe panameño, en ruta desde el puerto de Miramar (provincia de Colón, Panamá) hacia Puerto Obaldía, cerca de la frontera con Colombia. El bote volcó, dejando un saldo trágico:la
- Víctimas fatales: Dos mujeres venezolanas y un hombre colombiano murieron ahogados.
- Herida grave: Otra mujer venezolana quedó en estado reservado y fue trasladada a la ciudad de Panamá para atención especializada.
Estos migrantes provenían en gran parte de México, donde habían quedado varados tras deportaciones desde Estados Unidos o al renunciar a cruzar la frontera norte por las políticas restrictivas. Pagaron pasajes en embarcaciones precarias para evitar la selva del Darién, pero terminaron en una tragedia marítima que pudo haberse evitado con protección real en México.
Estas acciones y omisiones violan flagrantemente los principios de no devolución (non-refoulement) y protección a refugiados, consagrados en la Convención de 1951 y el Protocolo de 1967, de los cuales México es signatario. La Presidenta Sheinbaum ha priorizado intereses políticos y migratorios con Estados Unidos por encima de la vida y la dignidad de miles de venezolanos que buscan salvación.
Por todo lo anterior, la Organización Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (VEPPEX) declara formalmente a la Presidenta Claudia Sheinbaum Persona Non Grata para nuestra organización y para la comunidad venezolana en el exilio que representamos.
Exigimos:
- El cese inmediato de cualquier devolución o recepción de venezolanos deportados sin garantías plenas de protección, documentación válida y no refoulement.
- Transparencia total sobre los acuerdos migratorios con Estados Unidos que involucran a nuestros compatriotas.
- Respeto irrestricto a los derechos humanos de los venezolanos en territorio mexicano, incluyendo acceso a documentos, refugio y vías seguras de supervivencia.
- Que el gobierno mexicano asuma su responsabilidad internacional y deje de actuar como un eslabón más en la cadena de sufrimiento y muerte del migrante venezolano.
José Antonio Colina
Presidente
Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (VEPPEX)
En Dios Confiamos