Caracas. – Al menos dos de las diez mujeres familiares de rehenes políticos, que desde el sábado se mantienen en huelga de hambre en el comando policial Zona 7 en Caracas, presentaron serios problemas de salud este domingo.
El grupo muestra signos de deterioro físico y una de las manifestantes se ha desmayado en dos ocasiones, mientras otra reporta cefaleas y alteraciones en la presión arterial.
La decena de mujeres comenzó la huelga el sábado a las 6:00 hora local (10:00 GMT) en las afueras del comando de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) conocido como Zona 7, en la capital venezolana.
En la noche, esta última recibió suero por vía intravenosa en la colchoneta sobre la que se encuentra, y a varias le midieron la presión arterial. En general ya se percibe un desgaste en las manifestantes, quienes, también encadenadas, exigen la liberación de sus parientes.
El Comité de Derechos Humanos de Vente Venezuela (VV), partido de la líder opositora y nobel de la paz María Corina Machado, advirtió en la red social X que la salud de estas personas «está en grave riesgo».
No obstante, Petra Vera, paciente oncológica en remisión y familiar de un preso, explicó que las manifestantes “están dispuestas a continuar” a pesar del riesgo de crisis médicas por la prolongada abstinencia de alimentos.
Igualmente, la ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos (CLIPPVE) confirmó que la huelga cumple ya más de 30 horas y que los problemas de salud empiezan a multiplicarse entre las participantes.
Carolina Carriso, una de las familiares, experimentó náuseas, vómitos, mareos, temblores y episodios de desvanecimiento, según reportó la ONG.
Además, durante la protesta, los familiares denunciaron obstáculos para el ingreso de insumos médicos. El Comité de Derechos Humanos de Vente Venezuela reportó que una funcionaria policial impidió el acceso de sueros para los presos en huelga dentro de Zona 7.