Caracas. – En un aislamiento total y con gritos frenéticos a medianoche, transcurren los días de Nicolás Maduro tras los barrotes de la diminuta celda, que ocupa en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn (Nueva York), y desde entonces, poca información ha trascendido sobre su estado de salud o las condiciones a las que está sometido en dicho centro carcelario.
Tras varios meses encarcelado, se han dado a conocer gracias al diario español ABC las condiciones en las cuales estaría viviendo el depuesto tirano que lideraba el «Cartel de los Soles» en Venezuela.
El narcotirano ha tenido un cambio drástico en su estilo de vida, pasando de tener el poder absoluto en su país a estar en una celda de 3×2 metros.
Según el citado medio, Maduro se encuentra confinado en la Unidad de Alojamiento Especial (SHU), destinada al aislamiento solitario.
Apenas puede salir de su celda. Solo puede hacerlo tres veces por semana, con grilletes y durante un máximo de una hora. Un tiempo que puede emplear en el patio, en ducharse, o en hablar por teléfono.
De su residencia enorme en Caracas, pasó a estar recluido en una celda de tres metros de largo por dos de ancho con un ventanuco donde entra una escasa luz natural y una cama metálica pegada a la pared. Para su aseo, un pequeño lavabo y un retrete.A
llí repite de forma constante una frase: “¡Yo soy el presidente!», tal como lo revela ABC en su trabajo periodístico, basado en testimonios de reos y abogados.
Durante la noche, el exlíder narcoterrorista grita desde la celda y sostiene que Estados Unidos lo ha “secuestrado”.Han pasado más de dos meses desde su captura, ocurrida el 3 de enero durante una operación de una flota militar de Estados Unidos en Caracas.
De acuerdo con la acusación presentada por la justicia estadounidense, Maduro enfrenta cuatro cargos: tres por conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y poseer ametralladoras y artefactos destructivos, además de un cuarto delito por la posesión directa de esas armas.