Caracas. – Autoridades estadounidenses arrestaron el pasado miércoles al venezolano Rafael Enrique Gámez Salas, alias “El Turko”, un líder de la organización terrorista «Tren de Aragua» (TdA), e implicado en el asesinato del militar disidente Ronald Ojeda, durante un operativo en el Distrito Central de California.
La captura de Gámez, presunto cabecilla de la célula chilena del TdA, conocida como “Los Piratas”, se produce a petición de las autoridades chilenas, que solicitan su extradición para que sea juzgado por siete cargos relacionados con extorsión, secuestro y homicidio.
Gámez Salas es acusado de dirigir diversas actividades delictivas en territorio chileno, entre ellas extorsiones y secuestros, uno de los cuales terminó con el asesinato del exteniente del Ejército venezolano en Santiago, Ronald Ojeda.
De acuerdo con el Departamento de Justicia estadounidense, el imputado —también conocido como “Adrian Rafael Gamez Finol” y “Turko”— habría supervisado las operaciones, coordinando delitos y ordenando a sus subordinados obtener recursos para ejecutar crímenes y enviar ganancias al extranjero.
Según la investigación, miembros de «Los Piratas» irrumpieron en el apartamento de Ojeda haciéndose pasar por agentes de la Policía de Investigación, lo esposaron y lo sacaron a la fuerza. Una semana después, su cuerpo fue encontrado enterrado en concreto dentro de una maleta, con signos de tortura y asfixia por ahorcamiento.
Las autoridades chilenas sostienen que el crimen fue ordenado por altos mandos de TdA y que el pago por el asesinato se coordinó desde el extranjero. En conversaciones interceptadas, Gámez Salas habría admitido haber recibido instrucciones “desde arriba” para ejecutar el crimen.
Una conversación interceptada vincula directamente a Gámez Salas con la planificación y ejecución del secuestro, al indicar que la orden provino de instancias superiores dentro de la organización criminal.Gámez Salas tiene antecedentes penales en EE. UU.
En 2023 fue deportado a Venezuela tras ingresar ilegalmente al país, pero volvió a entrar de manera irregular.
El acusado utilizó también el alias de Adrian Rafael Gamez Finol para evadir controles migratorios. En 2025, fue condenado en Texas por tráfico de personas y por reingreso ilegal, delitos por los que cumplía condena en una prisión federal de California cuando se emitió la orden de extradición.