Caracas. – «Si me van a matar, que me maten por la verdad: ya no tengo nada que perder», es la frase que ahora caracteriza a Damelis Díaz, la sobreviviente a los terremotos en Vargas quien perdió a una hija, y quien se ha dado a conocer tras haber increpado, de manera pública y contundente, a Nicolás Maduro Guerra, durante una visita que este realizó esta semana al litoral central.
En una entrevista que concedió al periodista Isnardo Bravo, Díaz responsabilizó al narcochavismo por avalar a la empresa iraní Suma, la cual construyó sobre terrenos previamente declarados no aptos e incumpliendo la promesa «de entregar viviendas antisísmicas con tecnología de punta».
La denunciante afirmó que durante el reclamo fue apretada por los brazos por escoltas, lo que le generó morados. Pese al temor a represalias y a la falta de garantías estructurales del Estado, Díaz sentenció que sostendrá la denuncia por la seguridad de La Guaira.
Explicó que la infraestructura presentó fallas operativas desde sus inicios y que la mala calidad de la obra civil provocó la muerte de su hija durante el doblete sísmico del pasado 24 de junio.
Asimismo, dijo que el colapso de las estructuras no representa un hecho aislado, sino una consecuencia de la negligencia institucional en la asignación de contratos públicos. En consecuencia, la madre afectada alzó la voz ante las comisiones gubernamentales que visitaron el sector de Playa Grande tras los siniestros.
«Le reclamé porque ellos saben que la empresa Suma es responsable. Porque, como le dije, ya había un precedente y ellos lo sabían, y quisieron politizar. Ellos vendieron este urbanismo con tecnología de punta y antisísmica. Lo pueden ver en los videos de Hugo Chávez, y nada que ver con la realidad», dijo durante la entrevista.
Por otra parte, a Díaz le consultaron si se encuentra fuera de peligro luego de su altercado con el diputado Maduro Guerra. “No, no ha ocurrido más nada, gracias a Dios (…) Pero no voy a negar que el día que ellos estuvieron allí con su escolta, un morado que tengo aquí fueron ellos tomándome para que no hablara”, aseveró.