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Imagen ilustrativa sobre la depresión (Graham5399 / Pixabay)

Depresión vs economía venezolana

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Génesis N. Rodríguez G., economista de la UCV, coordinadora local de EsLibertad Venezuela

(…) aprovechemos que tenemos talento y capital humano, capacitado para levantar esta nación, no dejes pasar la oportunidad de hacer grandes cosas en tu país, ese que te ha dado tanto, no solo un hogar, sino una educación, formación, amigos, seguridad, felicidad y muchas cosas más.

Oriana Aranguren

A propósito del día de la depresión, el cual se conmemoró el 13 de enero, decidí escribir acerca de este tema porque he notado de manera significativa como la depresión en los venezolanos ha crecido. Y es que, según el estudio psicodata de la UCAB 2024-2025, la depresión creció desde el 2015 un 20% durante esta última década.  Algo que debemos entender es el significado de la depresión, ya que últimamente escucho a mucha gente a mi alrededor —sobre todo jóvenes menores de 25 años— decir: “yo sufro de depresión” y muchas veces ni saben lo que están diciendo, algunas veces he llegado a pensar que lo dicen por moda, y es que para uno poder decir que sufre de algo con tal seguridad lo mínimo es que hayas sido diagnosticado con eso por un profesional médico, de resto es mejor no estar haciendo tales afirmaciones, porque el cuerpo responde a las palabras que a menudo uno se repite.

La RAE define la depresión como la acción y efecto de deprimir o deprimirse, y el concepto psicológico nos dice que es un Síndrome caracterizado por una tristeza profunda y por la inhibición de las funciones psíquicas, a veces con trastornos neurovegetativos. Existen muchos factores que influyen en nuestro estado de ánimo y conducta, pero debemos saber que todo nace desde el pensamiento, una mente sana y con pensamientos positivos te mantienen con una mejor salud, vemos la vida menos compleja y los problemas más sencillos de resolver, porque aunque a veces no tengamos de inmediato la solución del problema, estamos convencidos de que vamos a encontrarla, y solo siendo optimista y positivo se resuelven los problemas, porque ya en su mente se lo creyó, lo visualizo, comprendió que algo anda mal pero sabe que si es pesimista puede ser peor y decide abrir paso a un abanico de ideas creativas, cargadas de alegría, lucidez y análisis crítico, y es allí como da paso a lo bueno, y no a los pensamientos depresivos.

Hasta hace poco fuimos “el país más feliz del mundo”, o al menos eso nos hicieron creer con su narrativa oficial los ejecutivos del gobierno durante muchos años, después de anunciar la noticia un día sábado por el entonces ministro del Poder Popular para la Alimentación, Rafael Oropeza, quien mostró el artículo del libro Guinness 2008, que reseñaba unas encuestas que realizo la organización y se estableció que el 57% de los Venezolanos consultados decían “ser bastante felices” y ya para los años 2013 y 2014 toda esa felicidad iba en deterioro y ocupábamos el puesto 20 según el estudio Gallup, y luego para el año 2019 el ranking de felicidad de la Organización de las Naciones Unidas nos situó en el puesto 108 —tristemente en los últimos puestos entre los países más infelices del mundo—.

Como buena economista egresada de la UCV, reviso las estadísticas para hablar con base de tales acontecimientos, es así como presto atención al pasado para recordar porque éramos llamado los “más felices del mundo”, y como no serlo si tenemos la reserva de petróleo más grande del mundo, cantidades de recursos minerales los cuales muchos aun ni han sido explotados —carbón, oro, bauxita, torio, tantalio, uranio, cobre, gas, entre otros—, maravillas naturales que, como turismo, aún no han sido valoradas ni se les ha sacado el provecho económico que deberíamos, con tan solo estos aspectos que he mencionado tendríamos para decir que como nación tenemos para ser felices por siempre, sin contar que tenemos un clima privilegiado, un suelo muy fértil según atlas Venezuela, apto para producir distintas cantidades de alimento, vegetales, frutas, tubérculos, y si miramos hacia el lado de la agricultura y ganadería, como bien mencionaba nuestro maravilloso Economista Venezolano Alberto Adriani, el cual, en sus escritos siempre hizo hinca pie en que debemos invertir tecnología y recursos en esta área, porque el sector agrícola tiene mucho potencial para hacer crecer la economía en Venezuela pero no se le ha dado la importancia, y nos urge innovar ahora mismo, ¿por qué desaprovechar todas esas extensiones de tierra que Dios nos regaló?

En este escenario, como mujer aguerrida y pensante, me digo y les digo: aprovechemos que tenemos talento y capital humano, capacitado para levantar esta nación, no dejes pasar la oportunidad de hacer grandes cosas en tu país, ese que te ha dado tanto, no solo un hogar, sino una educación, formación, amigos, seguridad, felicidad y muchas cosas más. Debo siempre hablar desde lo real, pisando tierra firme, y saber que estamos pasando por tiempos de mucha incertidumbre, confusión, muchas emociones encontradas como sociedad, y aunque no será fácil salir de esto tan complejo, debemos empezar, y arrancar con todos los motores, para poder construir una nación potencia debemos hacerlo unidos, en conjunto, en fraternidad, en amor como manda Dios, el amor todo lo soporta y nosotros como país hemos soportado de todo, sobrepasado tantas pruebas, y ahora es el momento de ver la gloria, y solo la veremos si empezamos a educarnos, a cambiar culturalmente, manteniendo pensamientos productivos, el que este en la etapa de estudiante que estudie, que se preocupe por aprender bien y ser el mejor en su área, el que este laborando labore bien, hay que dar el 100 todos los días. El que este sembrando, siembre bien, y quienes aun en este punto no saben qué hacer con sus vidas, tómese unos 3 minutos de su tiempo, analice su realidad, y estoy segura que encontrara la respuesta; siendo optimista, espero que en sus adentros se digan así mismos algo así: “Yo SÍ quiero ser parte de este nuevo comienzo en Venezuela”.

Dicho lo anterior, me gustaría terminar con unas palabras de Dalai Lamal: “El propósito de la vida es la felicidad”. Insto a que la busquemos con inteligencia, sabiduría, esfuerzo, disciplina, confianza y capacidad para reflexionar, solo unidos iremos camino a su encuentro.

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John R. De la Vega, P.A.

Immigration Law
  • Asilo
  • Representaciones en la corte de inmigración
  • Peticiones familiares

John De la Vega es un abogado venezolano-americano que ha ayudado mucho a la comunidad venezolana e hispana en sus procesos migratorios en los Estados Unidos.

John R. De la Vega, P.A.

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John De la Vega es un abogado venezolano-americano que ha ayudado mucho a la comunidad venezolana e hispana en sus procesos migratorios en los Estados Unidos.

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