El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, ha negado este lunes que Washington haya suspendido el intercambio de Inteligencia con Ucrania, rechazando así las acusaciones vertidas por el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, al que ha instado a «centrarse en poner fin a esta guerra».
Durante una comparecencia en Uzbekistán, el jefe de la diplomacia estadounidense ha negado una pausa en la entrega de información de Inteligencia y ha recalcado que «no sabe de dónde se saca estas cosas (Zelenski) o por qué las dice ante la prensa». «Deberían ir a preguntarle», ha sostenido.
«No ha habido pausa», ha insistido, al tiempo que ha recalcado que «en lo que debería centrarse en lo que queremos estar centrados, que es poner fin a esta guerra». «En eso es en lo que debería centrarse. En eso es en lo que queremos que todos se centren. En eso queremos que se centre Rusia», ha agregado Rubio.
Así, ha destacado que «no va a seguir comentando o respondiendo a cada cosa que (Zelenski) diga en una entrevista», igual que «tampoco va a contestar a cada cosa que digan los rusos», al tiempo que ha desvelado que hace unos días se registró un «problema de software» en el sistema de alerta temprana de Ucrania que ya está siendo analizado por el Mando Europeo de EE. UU. (EUCOM).
Rubio ha defendido además que las autoridades ucranianas «se han beneficiado» del uso de Starshield, un sistema de satélites con uso militar vinculado a Starlink, antes de argüir que Kiev parece querer «expandir cómo se usa». «Les gustaría expandirlo para poder llevar a cabo ataques más allá de territorio ucraniano», ha explicado.
De esta forma, ha confirmado que hay conversaciones en marcha en este sentido y ha reiterado que la relación bilateral entre EE. UU. y Ucrania «es muy simple». «Nuestro objetivo allí es poner fin a esta guerra. Eso es lo que queremos hacer», ha dicho, antes de defender la decisión del presidente norteamericano, Donald Trump, de suspender las sanciones a Rusia durante 60 días para explorar si existe «una oportunidad» de éxito en las conversaciones de paz actualmente en curso.
Ante las dudas sobre si existen pruebas reales de que el presidente ruso, Vladimir Putin, esté abierto a negociar, Rubio ha subrayado que «esto no es un caso penal, se trata de diplomacia», remarcando la necesidad de seguir intentándolo ante un conflicto en el que «nadie está ganando», las infraestructuras son destruidas y «la gente muere cada día».
«Hemos estado implicados en repetidas ocasiones durante los últimos casi dos años en intentar lograr o facilitar un fin a esta guerra. Creo que el presidente está abierto a todo lo que pueda hacer para poner fin a esta guerra, si es posible», ha remarcado Rubio, quien ha reconocido que Washington «no ha logrado el tipo de progresos que le habría gustado».
De esta forma, ha hecho hincapié en que la suspensión de las sanciones derivan de la voluntad de «ver si hay una oportunidad para que las conversaciones en marcha con Ucrania y Rusia lleven a algo positivo para evitra otro año desastroso de guerra y conflicto».
«Queremos que esta guerra termine. No vemos que salga nada bueno de esta guerra. Le vemos muchos aspectos negativos, incluio el riesgo muy real de escalada o propagación a otros países a causa de un sabotaje fallido o por el hecho de que drones que sean afectados por guerra electrónica impacten en un país vecino», ha puntualizado.
«Vemos eso cada noche. Parte de la defensa contra drones es la desorientación del dron para que no impacte en su objetivo, pero termina impactando en otro sitio. Si un país vecino es golpeado, las cosas pueden recrudecerse», ha dicho. «Es un conflicto muy peligroso, no solo para Ucrania y Rusia, sino para el mundo y los países de Europa, especialmente en Europa oriental», ha añadido.