Caracas. – El fiscal general de Chile, Ángel Valencia, aseguró este pasado lunes que existen fuertes sospechas de la implicación de Diosdado Cabello en el asesinato del militar disidente, Ronald Ojeda, situación por la cual solicitaron un permiso a EE. UU. para poder interrogar a Nicolás Maduro sobre ese caso.
En declaraciones al medio DNews, Valencia aseveró que el asesinato tuvo un «móvil político» y sospecha que el ilegítimo ministro de Interior venezolano, Diosdado Cabello, podría estar involucrado.
Esta situación obligó a Valencia a presentar ante la fiscal general de EE. UU., Pam Bondi, durante una reunión en la sede del Departamento de Justicia en Washington, una solicitud para continuar la investigación, pero esta vez en suelo estadounidense.
“La fiscal Bondi nos transmitió la disposición del Departamento de Justicia de EE. UU. para seguir cooperando en el esclarecimiento del homicidio del teniente Ronald Ojeda, no solo respecto a la solicitud de declaración de Maduro, sino también aportando información, antecedentes y evidencia”, aseguró Valencia.
No obstante, el fiscal chileno señaló que la declaración depende de la disposición de Maduro a cooperar, quien permanece detenido en Nueva York desde el 3 de enero, acusado por cargos de narcotráfico.
El fiscal agregó: “El equipo de fiscales dirigido por el fiscal Héctor Barros y las policías ya han preparado un cuestionario de preguntas que sería remitido a las autoridades de los EE. UU. y a la fiscal Bondi, que nos manifestó la mejor disposición».
Ronald Ojeda, disidente del chavismo y asilado político en Chile, fue secuestrado el 21 de febrero de 2024 en su casa en Santiago y su cuerpo fue hallado diez días después enterrado bajo un bloque de cemento en las afueras de la capital.
El exmilitar, de 32 años de edad, pertenecía al grupo Movimiento por la Libertad y la Democracia, formado por militares antichavistas. Había sido detenido en Venezuela en 2017, pero logró escapar y Chile le concedió asilo político en 2023.
Hasta ahora han sido detenidos miembros de Los Piratas, una célula de la banda criminal transnacional el Tren de Aragua, señalada como responsable directa del crimen.
La investigación por el asesinato de Ojeda ha provocado fuertes tensiones diplomáticas entre Chile y Venezuela, países que mantienen relaciones bilaterales muy limitadas.