Caracas. – La ONG Fundaredes denunció este lunes que se registran fuertes enfrentamientos armados, y el presunto uso de drones cargados con explosivos, en zonas mineras del estado Bolívar, lo cual ha obligado la evacuación de los mineros y el desalojo de algunas zonas por razones de seguridad.
Estos episodios se producen justamente, tras los intensos enfrentamientos reportados el pasado viernes, entre la FANB chavistas y el ELN en el estado Apure. Según lo indicó Fundaredes a través de sus plataformas digitales, los ataques y tiroteos se registraron en el sector Pie de Cerro (municipio Cedeño), así como en las zonas de 10 de Cerro y El Oval, que se localiza a tan solo 5 kilómetros del campamento de la empresa estatal Bauxilum, cerca de sus áreas de almacenamiento de bauxita.
Debido a las fuertes detonaciones y ráfagas de disparos, se ejecutó una evacuación de emergencia de los trabajadores mineros y las comunidades indígenas locales, quedando las operaciones de la mina suspendidas hasta nuevo aviso.
La ola de violencia también afectó al sector El Jobal, ubicado a 50 kilómetros de la zona inicial, donde se registraron explosiones en el área del muelle que desataron momentos de pánico y forzaron a los trabajadores a huir del lugar para resguardar sus vidas.
La ONG exigió al narcorégimen interino transparencia sobre la presencia de estos grupos y garantías de seguridad para proteger a las comunidades indígenas y trabajadores de la zona.
Juan Francisco García, coordinador de Fundaredes en Apure, denunció a los medios la complicidad del tiranía chavista con grupos terroristas colombianos. «Nosotros hemos denunciado históricamente en Apure y en Venezuela que el Ejército de Liberación Nacional ha sostenido un clima de alianza con el ejército venezolano y con el Estado venezolano aproximadamente en el año 2021», afirmó García.
El coordinador reveló que desde hace más de un mes habían documentado sobrevuelos militares con aviones K-8 que partían de la base aérea de Barquisimeto, Lara. García atribuyó la ofensiva a dos factores: la presión del Departamento de Estado estadounidense tras los eventos post-electorales del 3 de enero, y el cambio de políticas del presidente colombiano Abelardo de la Espriella contra el narcotráfico. «Ya no se permite que en vista de un ataque en Colombia se replieguen al territorio venezolano», explicó.
Igualmente, la ONG contextualizó que estos hechos se suscitan de forma posterior a los intensos enfrentamientos reportados entre las FANB leales al narcorégimen, y las facciones subversivas del ELN en el estado Apure.
Advirtió, asimismo, que esta escalada pone en grave peligro e incertidumbre a los trabajadores de la zona minera y a las comunidades indígenas locales.