El Servicio Secreto de EE. UU. ha anunciado que el dispositivo de protección del presidente, Donald Trump, ha matado a tiros a un joven de 20 años que intentaba entrar, presuntamente armado, en la residencia del mandatario en Florida, Mar-a-Lago.
El incidente ocurrió a las 01.30 hora local, aproximadamente, cuando el joven fue detectado en la puerta norte de la propiedad «portando lo que parecía ser una escopeta y un bidón de combustible», según un comunicado del Servicio Secreto.
Agentes del Servicio Secreto y un agente de la Oficina del Sheriff del Condado de Palm Beach (PBSO) «se enfrentaron a él y abrieron fuego» contra el joven. En el momento del incidente no había presencia de ninguna persona bajo la protección del dispositivo de seguridad. Más tarde se ha sabido que tanto Trump como su esposa, Melania, estaban en Washington.
Los pormenores del incidente están bajo investigación, la identidad del joven fallecido se mantiene de momento en secreto, pendiente de notificación familiar y los agentes involucrados han sido retirados provisionalmente del servicio mientras dura la investigación.
El sheriff del condado de Palm Beach, Ric Bradshaw, ha comparecido en rueda de prensa para explicar que los agentes —un policía de Palm Beach y dos agentes del Servicio Secreto— ordenaron al hombre dejar las armas, pero que éste bajó el bidón de gasolina, pero «levantó la escopeta hasta una posición de disparo», momento en el que los agentes abrieron fuego y «neutralizaron la amenaza».
Bradshaw ha explicado que la investigación está a cargo del FBI y la oficina del shefiff «les ayudará en lo que quieran». Precisamente el responsable de la investigación por el FBI, Brett Skiles, ha pedido a los vecinos de la zona comprobar las grabaciones de cámaras de seguridad y ponerse en contacto si detectan algo «sospechoso».
«El Servicio Secreto de EE. UU. ha actuado con rapidez y decisión para neutralizar a un loco armado con un arma de fuego y un bidón de gasolina que entró en la casa del presidente Trump», ha destacado la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en un mensaje publicado en redes sociales.
Medios estadounidenses han publicado que el fallecido sería Austin Tucker Martin, de 21 años de edad y originario de Cameron, en Carolina del Norte. La familia de Martin estaba buscando al joven y desde que desapareció en la noche del sábado.
Según la prensa estadounidense, Martin fue tiroteado tras no responder a las peticiones de soltar la escopeta y el bidón que portaba.