Caracas. – Los 16 adolescentes secuestrados la semana pasada por el narcorégimen en Anzoátegui, acusados de supuestamente celebrar la captura de Nicolás Maduro, fueron finalmente liberados este martes.
El hecho ocurrió el pasado lunes 5 de enero, cuando un grupo de niños de los Barrios El Espejo y la Aduana, se encontraban jugando carnaval en el sector “La Burra”. En ese momento fueron interceptados por la Policía del Municipio Bolívar, cuyo director es José Gregorio Cano, quien los detuvo sin justificación y les atribuyó estar celebrando la detención del narcotirano chavista.
La fiscal Jesmit Milano, los presentó ante el juez de control 1 de Responsabilidad Penal del Niño, Niña y adolescentes siguiendo instrucciones del fiscal chavista Tarek Wiliam Saab, y les imputó los presuntos delitos de asociación para delinquir, incitación al odio y traición a la patria.
Luego, fue la juez del narcorégimen, Indira Ortiz, quien los privó de libertad, dejándolos recluidos en el Centro de Reclusión del Barrio Las Casitas de Barcelona, donde no contaron con las condiciones mínimas de higiene para permanecer allí, además de también hay un número indeterminado de adultos en el lugar.
Familiares contaron que a los adolescentes no se les permitió la defensa privada, y lejos de la versión difundida por el narcorégimen, los muchachos, con edades entre los 14 y 17 años, solo jugaban carnaval.
Una versión del cuerpo policial indicó que, aparentemente, habrían reventado un juguete de «súper bogote» (Maduro), para escenificar la caída y captura de este.este lunes, los familiares empezaron a recibir llamadas por separado de los tribunales donde les pedían que se apersonaran. Se comunicaron entre ellos y al llegar al lugar recibieron la noticia de las excarcelaciones.
Las liberaciones empezaron a las 12:20 am. En las afueras del centro de detención se concentraron familiares y vecinos de los jóvenes, quienes los recibieron con música. Además, reiteraron que nunca debieron estar tras las rejas.
Familiares y activistas insistieron en que los menores solo participaban en actividades lúdicas típicas del carnaval, sin ninguna expresión política o violenta evidente, y rechazaron que supuestamente estuvieran celebrando la captura de Nicolás Maduro.