Caracas. – El narcotirano detenido por EE. UU., Nicolás Maduro, no aceptó este lunes su detención, ni haber sido derrocado del poder. Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon «no culpables» de todos los cargos en sus contras, además de rehusar solicitar la libertad bajo fianza.
«No soy culpable, soy un hombre decente, aún soy el presidente de Venezuela.», fue lo que alegó el líder del «Cartel de los Soles», ante el gran tribunal del juzgado de Nueva York.
Cabe recordar que Maduro y su esposa fueron trasladados hasta el tribunal del Distrito Sur de Nueva York para la lectura de los cargos que les imputan por narcotráfico y otros delitos.
La pareja fue capturada en Caracas y trasladada a EE. UU. por fuerzas especiales de ese país durante un operativo la madrugada del sábado 03 de enero que incluyó ataques armados sobre distintas instalaciones militares.
El líder del narcorégimen chavista aseguró no haber visto su acusación antes de comparecer en el tribunal y desconocer sus derechos. Poco después, Cilia Flores se declaró «no culpable, completamente inocente».
Al principio de la audiencia, preguntado por el juez federal Alvin Hellerstein, de 92 años, el acusado por narcoterrorismo se presentó como un presunto «secuestrado» en suelo estadounidense. » (…) me considero un prisionero de guerra. Fui capturado en mi casa en Caracas», afirmó.
Barry Pollack, el abogado que lo representa en este caso, afirmó en el tribunal que «por el momento no solicitará la libertad bajo fianza» para el mandatario, aunque no descartó hacerlo más adelante.
Tanto Maduro como Flores fueron acusados de: posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, conspiración para la importación de cocaína, conspiración de narcoterrorismo, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos.
Varios medios que cubrieron esta primera audiencia, señalaron que cuando el narcotirano se levantó para salir de la sala de la Corte, un hombre le dijo en español que pagaría por sus crímenes. Maduro increíblemente respondió que ganará su libertad.