Caracas. – «Venezuela será libre. Sepan que contamos con el presidente Trump para la libertad de Venezuela», fueron las primeras declaraciones ofrecidas este jueves por la dirigente política y Premio Nobel de La Paz 2025, María Corina Machado, a su salida de la reunión privada que sostuvo con el mandatario estadounidense, Donald Trump.
Este encuentro se da 12 días después de la captura del marcodictador Nicolás Maduro, durante una operación militar estadounidense en Caracas.
Machado salió alrededor de las 2:30 pm, según reportes de medios apostados en el lugar, tras un encuentro que se desarrolló en el «Private Dining Room» o comedor privado de la residencia oficial, reservado para comidas o reuniones de alto nivel sin acceso de la prensa ni público.
Luego de ese encuentro, ofreció declaraciones a los medios y compartió con algunos venezolanos que acudieron a recibirla en Washington, para luego sostener una reunión con senadores bipartidistas en el Capitolio.
“Acabo de tener una reunión extraordinaria con el presidente Trump. Sé que existen preocupaciones sobre lo que ha ocurrido en Venezuela. El 3 de enero cambió la historia de nuestro país para siempre, y para bien. Esta administración entiende que, si queremos que los venezolanos regresen, debemos reconstruir las instituciones, respetar los derechos humanos, garantizar la libertad de expresión, el Estado de derecho y un nuevo proceso electoral auténtico.
He insistido —y seguiré insistiendo— en que Venezuela tiene un presidente electo, y me siento muy orgullosa de trabajar junto a él”, manifestó la líder «opositora».
También, le dijo al presidente estadounidense, que hace 200 años, el general Lafayette entregó a Simón Bolívar una medalla con la cara del presidente George Washington. Desde entonces, Simón Bolívar nunca la dejó. Siempre la conservó.
Doscientos años después, el pueblo de Bolívar le entrega en retribución al presidente de Estados Unidos, heredero de Washington, la medalla del Nobel como un reconocimiento por su compromiso con nuestra libertad.
Machado declaró a la prensa que lo había hecho «en reconocimiento a su singular compromiso con nuestra libertad». No quedó claro de inmediato si Trump había aceptado el obsequio.
Más temprano ese mismo día, los organizadores del Nobel publicaron en X: “Una medalla puede cambiar de dueño, pero el título de premio Nobel de la Paz no puede”.