Caracas. – El narcorégimen chavista anunció este lunes 116 excarcelaciones de rehenes políticos, de las cuales solo se han podido confirmar, hasta los momentos, entre 49 y 67 casos, de acuerdo a los seguimientos realizados por algunas ONG.
El ilegítimo ministerio de servicios penitenciarios comunicó este lunes, mediante una misiva difundida en portales y redes sociales, de 116 excarcelaciones ordenadas por la gestión interina de Delcy Rodríguez.
No obstante, las ONG han confirmado de momento —entre 49 según Foro Penal— y 67 liberaciones —contabilizadas por Justicia, Encuentro y Perdón—, y han identificado a los presos que han quedado en libertad.
«En el marco de los anuncios oficiales realizados por las autoridades y tras un proceso de verificación independiente y responsable, a esta hora hemos confirmado la excarcelación de 67 personas detenidas por razones políticas. Este balance refleja únicamente los casos debidamente comprobados y forma parte de nuestro compromiso con una comunicación basada en hechos verificables y transparencia informativa», señala Justicia, Encuentro y Perdón en su cuenta de X.
Entre los primeros liberados este lunes figuran nueve mujeres que estaban en la cárcel Las Crisálidas y unos 15 hombres que estaban detenidos en el penal Rodeo I, según detalló Alfredo Romero, presidente de Foro Penal, en su cuenta de X.
Estos 24 rehenes excarcelados se sumaron a las cifras obtenidas la semana pasada desde el miércoles, cuando Jorge Rodríguez hizo el anuncio.
Pero, también figuran Alejandro González de Canales Plaza, con doble nacionalidad venezolana y española. González es el exmarido de la abogada y activista Rocío Sanmiguel, que formó parte del primer grupo de cinco españoles liberados.
Igualmente, fueron excarcelados los ciudadanos italianos Alberto Trentini y Mario Burlo, según ha anunciado la primera ministra italiana Giorgia Meloni.
Familiares del resto de los 800 rehenes que permanecen encerrados, insisten en que el proceso es demasiado lento y a «cuenta gotas», ya que la tiranía chavista libera pequeños grupos a diario.
La situación le ha representado un fuerte dolor de cabeza para Rodríguez y el equipo que la acompaña, debido a las quejas —principalmente de parte de congresistas estadounidenses— quienes exigen acelerar este proceso.