Caracas. – El activista por los Derechos Humanos Óscar Morales López fue secuestrado este sábado por esbirros del narcorégimen chavista interino y luego liberado al cabo de unas horas, una vez que distintas ONG y sus familiares denunciaran la arbitrariedad en redes y medios informativos.
El rapto de Morales ocurrió en la parroquia La Candelaria de Caracas, donde testigos aseguran que funcionarios sin identificar lo abordaron y lo llevaron en un Toyota Machito blanco sin placa a las 9:00 am.
La alarma se encendió tras la participación de Morales en la “Ruta de las respuestas pendientes”, una serie de manifestaciones organizadas por el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve).
No obstante, al cabo de unas horas la ONG Alianza por la Libertad de los Presos Políticos confirmó la liberación, e informó que Morales López ya se encuentra en su vivienda junto a sus familiares.
De acuerdo con la organización, su esposa, el abogado Eduardo Torres y la representante de la Alianza, Mayra Morales, acudieron hasta el lugar donde se encontraba detenido, en Maripérez. Tras esperar durante un período de tiempo, los funcionarios recibieron la orden de ponerlo en libertad.
“Ya se encuentra en su casa, su esposa, el abogado Eduardo Torres y la representante de la Alianza Mayra Morales acudieron hasta Maripérez donde estaba detenido. Después de esperar un tiempo, los funcionarios recibieron la orden de liberarlo”, precisó en su cuenta de X la ONG a las 3:00 pm.
El activista había participado el viernes 11 de septiembre en una manifestación de familiares de presos políticos que se dirigió hacia el Palacio de Miraflores para exigir respuestas sobre las personas privadas de libertad.
Según las denuncias difundidas por organizaciones de derechos humanos, durante esa protesta Morales López escribió consignas en el pavimento y portó carteles con mensajes críticos contra funcionarios venezolanos y el presidente de EE. UU., Donald Trump.
Tras conocerse la detención, Clippve exigió información sobre su paradero y una prueba de vida, al considerar que el procedimiento denunciado podía constituir una actuación al margen de la ley.