Caracas. – El padre del militar y rehén político del narcorégimen chavista, Juan Carlos Caguaripano, confirmó esta semana haberlo podido visitar y, con ello, saber finalmente que está vivo, aunque arrastrando las secuelas de las terribles torturas a las cuales fue sometido.
En una entrevista al portal NTN24, Juan Caguaripano, padre del capitán de la GNB quien en 2017 se rebeló contra la Narcotiranía de Nicolás Maduro, denunció «el precio que pagó fue muy alto. Sufrió torturas indescriptibles en centros como la tumba o el helicoide».
Caguaripano, capitán de la GNB, fue acusado de haber liderado la Operación David en el estado Carabobo, el 6 de agosto de 2017, el cual fue un alzamiento militar contra el régimen de Maduro.
«Él no es ningún héroe ni nada, es un soldado que estaba allí en el momento en que la patria lo necesitó, hizo lo que tenía que hacer», aseguró el hombre en torno a la imagen que representa su hijo.
Asimismo, aseguró que el capitán Caguaripano, además de denunciar la corrupción interna dentro de las FANB chavistas, también se mantuvo «siempre atento a no ser marioneta ni de gobernantes, ni de autoridades, ni de algunos dirigentes políticos».
Lamentó que su hijo aún no haya sido excarcelado, situación que lo ha afectado al igual que el resto de los familiares de los rehenes políticos militares, ya que «los militares siempre los dejan al final».
Según Caguaripano, esta situación ha provocado que los familiares de los militares secuestrados por el narcorégimen chavista estén «al borde, al borde de la alegría y al borde de la tristeza. Dormimos siempre con el celular al lado», contó.
Igualmente, destacó que las torturas dejaron en su hijo «una secuela emocional en él. En una oportunidad le hablaba de cuando los pies y las manos se las trituraban. Bueno, realmente me dijo: Papá, no hablemos de eso. Pero sí hubo torturas con electricidad, un poco de tortura, una de las que, verdaderamente, me dio mucho dolor. Todas dan dolor, pero fue desnudarlo y arrastrarlo por un suelo lleno de piedras picadas».
No obstante, el señor Juan aboga por que a su hijo le sea otorgado la amnistía y, con ello, la merecida liberación que le corresponde.