Caracas. – El empresaurio venezolano vinculado al narcorégimen chavista, Raúl Gorrín, requerido por la justicia estadounidense por delitos de corrupción
“(…) cuando escucho lo de “a la venezolana”, más que esperanza me genera rechazo. Porque ya sabemos cómo termina eso. Improvisación, atajos, corrupción con creatividad y fracaso con excusas nuevas.”
Orlando Fuenmayor
Cuando María Corina Machado habla de una “transición a la venezolana”, uno no sabe si está ante una propuesta política o ante el relanzamiento de un eslogan más. Porque ya hemos pasado por el “hasta el final”, el “último round”, el “ya están cerca”, y ahora esta nueva etiqueta. El problema no es que suene bonito, el problema es que no significa nada concreto. Y cuando algo en política no significa nada, normalmente es porque sirve para todo… y para nada al mismo tiempo. Tal como es la carrera universitaria de María Corina Machado, ingeniería industrial, misma que sirve para todo y no resuelve nada.
Entonces toca preguntar: ¿qué es exactamente hacer las cosas “a la venezolana”? ¿Es repetir el esquema fallido del interinato? ¿Es volver a abrirle la puerta a los mismos actores que convirtieron la política en un negocio tipo CADIVI versión premium? ¿O es simplemente aceptar que la viveza criolla ahora también es un modelo de transición? Porque si es eso, entonces no estamos hablando de cambio, estamos hablando de reciclaje con mejor marketing.
Y en medio de todo ese humo, aparece Donald Trump y, sin mucho protocolo, le baja dos cambios al discurso. En tono de broma —pero ya tú sabes, como decimos nosotros, jugando lo mete el perro— dijo que después de su mandato podría ir a Venezuela a lanzarse a presidente contra Delcy Rodríguez. No es el chiste, es el mensaje: el ninguneo directo. La forma en que desde afuera se perciben estas narrativas infladas. No dejan espacio a la duda, no compran el cuento completo, y cuando algo huele raro, lo cortan de raíz.
Porque hay algo que tampoco se quiere decir: aquí también hay manipulación de la desesperación. Todavía hay gente esperando que la transición sea un evento, un día mágico donde todo se resuelve. Y no. Las transiciones reales duran años. Cuatro, cinco, siete… dependiendo del desastre previo. Pero claro, eso no vende. Vende más decir que “ya viene”, que “ya está pasando”, que “falta poco”. Y así te mantienen emocionalmente enganchado mientras el tiempo pasa.
El problema de fondo sigue siendo el mismo: el mesianismo. La necesidad de construir figuras salvadoras para no asumir responsabilidades. Porque es más cómodo creer que alguien va a resolver todo, que aceptar que el venezolano también forma parte del problema. Ese venezolano que repite errores, que se deja seducir por frases, que vota esperando milagros y luego se indigna cuando no llegan.
Por eso, cuando escucho lo de “a la venezolana”, más que esperanza me genera rechazo. Porque ya sabemos cómo termina eso. Improvisación, atajos, corrupción con creatividad y fracaso con excusas nuevas. Personalmente, yo compraría más una transición “a la gringa”: larga, incómoda, sin apuro electoral, con tutelaje fuerte y reconstrucción institucional real. Algo tipo aliado estratégico serio, no este experimento eterno que nunca termina de arrancar. Firmaría en estos momentos ser un estado asociado de Estados Unidos, el estado 51 una especie de país aliado en el continente al estilo de Israel y que el tutelaje dure por al menos 25 años (una generación).
Suena fuerte, sí. Pero más fuerte ha sido repetir la misma fórmula esperando resultados distintos. Porque si algo ha quedado claro, es que hacer las cosas “a la venezolana” … es exactamente lo que nos trajo hasta aquí.
¿Tegustóesteartículo?
¡Compartelo!
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Contra Poder 3.0
Somos un programa y medio de opinión, análisis y entrevistas, enfocado en las ideas de la derecha y en dar ventana a los jóvenes con una visión innovadora sobre la economía y política de países como Estados Unidos y Venezuela.
John R. De la Vega, P.A.
Immigration Law
Asilo
Representaciones en la corte de inmigración
Peticiones familiares
John De la Vega es un abogado venezolano-americano que ha ayudado mucho a la comunidad venezolana e hispana en sus procesos migratorios en los Estados Unidos.
John De la Vega es un abogado venezolano-americano que ha ayudado mucho a la comunidad venezolana e hispana en sus procesos migratorios en los Estados Unidos.
En nuestra web utilizamos cookies para hacer tu navegación más personalizada en tus próximas visitas. Al hacer clic en "Aceptar" o navegar en la web, aceptas estas condiciones.
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these cookies, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may have an effect on your browsing experience.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.
Suscríbete a
Contra Poder 3.0
Recibe todas las noticias, artículos, información sobre política, enchufados y más, suscribiéndote con tu email.