El presidente de EE. UU., Donald Trump, no tiene intención de incluir la posible liberación de los miles de millones de USD$ en fondos iraníes congelados por las sanciones norteamericanas dentro de un posible acuerdo con Teherán y solo tratará esta cuestión si los iraníes, que exigen la descongelación de los activos como condición inapelable, «se portan bien» tras la firma inicial de este, todavía, hipotético pacto.
En una entrevista con la cadena estadounidense NBC, Trump ha reiterado que su prioridad es la de garantizar que Irán no termina haciéndose con un arma nuclear, una premisa que Teherán ya había aceptado en las negociaciones, y ha confirmado una vez más que durante las últimas semanas ha propuesto un lenguaje adicional que persigue redoblar estas garantías: Irán no solo podrá desarrollar un arma de destrucción masiva, sino que tampoco podrá adquirir fuera el material necesario para hacer una.
«Había una cláusula que estipulaba que no desarrollarían armas nucleares. Y todos estaban muy contentos, menos yo. Porque me preguntaba lo que podría pasar si, en lugar de desarrollar, compran [un arma nuclear]. Por eso quiero incluir el término ‘comprar'», ha explicado.
Trump ha insistido también en la importancia de que Irán entregue o contribuya a la entrega de los 400 kilos de uranio enriquecido presuntamente enterrados bajo toneladas de escombros tras los bombardeos del pasado verano de EE. UU. e Israel contra sus instalaciones nucleares.
«Si llegamos a un acuerdo y ahora somos amigos, iremos todos juntos. Será nuestro equipo. Lo sacaremos y lo destruiremos, ya sea que esté en el lugar o que lo llevemos fuera», ha indicado Trump antes de avisar que EE. UU. «irá con los iraníes o sin los iraníes». Si no hay acuerdo, como lleva repitiendo desde hace semanas, los militares norteamericanos entrarán por la fuerza.
Finalmente, Trump confirmó que la descongelación de los activos iraníes está ahora mismo fuera de cualquier acuerdo inicial. «Eso vendrá después. Si se portan bien, si hacen un buen trabajo, comenzaremos a dialogar al respecto», ha declarado Trump.
El presidente se mostró de la misma opinión sobre la situación en Líbano, que de momento no entra en las conversaciones. Al ser una entrevista grabada a mediados de semana, Trump no comenta el ataque israelí efecutado este domingo sobre Beirut, una ruptura de las condiciones de alto el fuego con Hezbolá renovado esta semana. Irán, cabe recordar, también condiciona el cese de hostilidades en Líbano a la firma de un acuerdo.
El asesor militar del líder supremo de Irán ya comentó este viernes que, por lo que a Teherán respecta, las conversaciones con EE. UU. están paralizadas y que un hipotético acuerdo quedará a expensas de la liberación de una significativa cantidad de activos iraníes bloqueados en el extranjero.
El general Mohsen Rezaei, también en entrevista a la cadena CNN, fijó incluso una cifra: «USD$ 24.000 millones no me parece demasiado precio para EE. UU. si quiere llegar a un acuerdo con nosotros», aseveró en relación al dinero bloqueado desde que la primera Administración Trump abandonara en 2018 el acuerdo nuclear con Irán y reanudara las sanciones contra la República Islámica.
El presidente Trump aprovechó para elogiar la figura del nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, sucesor de su padre Alí, muerto a su vez en los ataques de EE. UU. e Israel del 28 de febrero, el comienzo de la guerra. El presidente de EE. UU. repitió, como ha hecho estas últimas semanas, la teoría que baraja la Inteligencia estadounidense y que apunta que el aytolá Mojtaba se encuentra gravemente herido por los ataques conjuntos.
«Más joven. Creo que más racional. Y herido. Está herido grave. Así que hay cierta valentía en eso», ha declarado el presidente.