El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha confirmado este domingo que el Ejército norteamericano ha rescatado al oficial de sistemas de armas del caza F-15 derribado este viernes por Irán, que se encontraba en paradero desconocido en territorio iraní, después de casi dos días de intensa búsqueda del militar.
Horas después del anuncio de Trump, el Mando Central de las Fuerzas Armadas estadounidenses (CENTCOM) ha publicado la primera confirmación oficial del derribo del F-15 el 2 de abril «durante una misión de combate» y ha destacado el rescate de sus dos tripulantes.
«El 4 de abril, fuerzas estadounidenses completaron con éxito el rescate de os militares estadounidenses de Irán después de que su caza F-15E fuera derribado el 2 de abril durante una misión de combate», ha explicado el CENTCOM en un comunicado. «Los militares han sido evacuados a salvo durante operaciones de búsqueda y rescate diferentes», ha añadido.
El comunicado concluye advirtiendo de que los ataques contra Irán «continúan» con el fin de «desmantelar la capacidad del régimen iraní de proyectar poder más allá de sus fronteras».
La operación de rescate ha ocurrido en las montañas de la provincia de Kohkiluyeh y Buyer Ahmad, en el suroeste del país, según se extrae del relato de lo ocurrido proporcionado por los medios oficiales iraníes.
A partir de ahí, las historias difieren. Mientras medios semioficiales iraníes aseguraron que al poco de comenzar la operación aparecieron efectivos armados iraníes que iniciaron un intercambio de disparos con la unidad de Búsqueda y rescate de combate del Ejército estadounidense (CSAR), fuentes norteamericanas explicaron al portal Axios que los únicos disparos fueron estadounidenses en un intento de despejar la zona para asegurar el rescate.
En cualquier caso, la agencia semioficial iraní Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria de Irán, ha informado de que al menos cinco iraníes, identificados como miembros de la Guardia y reclutas han muerto y ocho han resultado heridos durante la operación.
Los medios iraníes y las fuentes del diario estadounidense ‘The New York Times’ coinciden también en que al menos un avión estadounidense C-130 fue destruido durante la operación. Este aparato fue el enviado originalmente para transportar al militar rescatado fuera del país pero acabó inutilizado (según Irán por la actuación de sus fuerzas) y posteriormente destruido (según las fuentes del ‘NYT’, para impedir que los iraníes se hicieran con el avión). El aviador fue evacuado finalmente en aviones de transporte de reserva, de acuerdo con el diario norteamericano.
Tasnim informa también de que en las horas previas a la operación, las fuerzas iraníes derribaron dos aviones no tripulados MQ-9 y Hermes que probablemente estaban a punto de proporcionar apoyo aéreo al despliegue norteamericano. El Ejército de EEUU no ha confirmado este aspecto ni verificado imágenes posteriores divulgadas por la agencia iraní, que además de los restos del C-130 exhiben los hierros calcinados de un presunto helicóptero de combate Black Hawk.
La respuesta final iraní a la operación es que Trump ha mentido y que el intento de rescate ha sido un fracaso. «Los desesperados esfuerzos del enemigo, y gracias a las acciones oportunas y las operaciones conjuntas de los guerreros del Islam en el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y el Ejército de la República Islámica de Irán, la Movilización Heroica y las fuerzas del orden, no lograron rescatar a su piloto de combate derribado», ha asegurado un portavoz militar.
«Tras esta operación arrogante, el derrotado presidente estadounidense intenta evadir la batalla de la derrota mediante la confusión y las mentiras, recurriendo a la guerra psicológica y continuando con sus disparates y proyecciones, a pesar de que la realidad sobre el terreno evidencia la superioridad de las poderosas fuerzas armadas de la República Islámica de Irán», ha concluido.
Medios oficiales iraníes han saltado a hacer comparaciones con la fallida operación estadounidense Garra del Águila, en abril de 1980, para rescatar a sus empleados de la Embajada de EE. UU. en Teherán durante la revolución islámica. Una tormenta de arena provocó el desplome de uno de los helicópteros de rescate, que acabó estrellándose en el desierto de Tabas. Murieron sus ocho tripulantes.
En una segunda comparecencia, el portavoz ha explicado que todo parece apuntar a que EE. UU. comenzó la operación desde una «pista de aterrizaje abandonada en el sur de Isfahán», a pocos kilómetros de la zona del rescate e insistido en que durante el enfrentamiento han sido derribados dos aviones de transporte C-130 y dos helicópteros Black Hawk del Ejército norteamericano, sin mencionar la situación del oficial de armas que, según Trump, se encuentra ya reunido con sus compañeros.