Durante el primer encuentro formal de la Junta de Paz, el presidente de los Estados Unidos anunciará un programa para la reconstrucción de Gaza.
De Derecha Diario
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un ambicioso plan multimillonario para la reconstrucción de Gaza y el despliegue de una fuerza internacional de estabilización autorizada por Naciones Unidas, en lo que representa un paso decisivo para consolidar la paz en el enclave palestino tras dos años de conflicto.
El anuncio se realizará el próximo 19 de febrero en Washington durante la primera reunión formal de la Junta de Paz para Gaza, el organismo creado por Trump el 23 de enero en Davos, Suiza, y respaldado posteriormente por una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. Se espera la participación de delegaciones de al menos 20 países, incluidos varios jefes de Estado, y el propio mandatario estadounidense presidirá el encuentro.
Según altos funcionarios de la Casa Blanca, el eje central de la reunión será la presentación de un fondo de reconstrucción de varios miles de millones de dólares, destinado a rehabilitar infraestructura crítica, servicios básicos y viviendas en Gaza. El fondo incluirá aportes voluntarios de los países miembros de la junta, quienes han ofrecido sus contribuciones de manera »generosa», sin solicitudes explícitas de Washington.
El plan busca consolidar el alto el fuego que entró en vigor el pasado 10 de octubre como parte de la primera fase del plan de Trump, tras lo cual el grupo terrorista Hamás liberó rehenes e Israel excarceló a detenidos palestinos, reduciendo significativamente la violencia.
La siguiente etapa contempla el despliegue de una Fuerza Internacional de Estabilización, integrada por varios miles de efectivos aportados por los países miembros, con el objetivo de garantizar la seguridad, facilitar la ayuda humanitaria y respaldar la transición administrativa en Gaza.
Uno de los desafíos más importantes será el desarme de combatientes de Hamás, quienes hasta ahora se han mostrado reacios a entregar sus armas. El plan de Trump prevé ofrecer amnistía a quienes se comprometan a la coexistencia pacífica y al desmantelamiento de su armamento.
Además, los miembros que opten por abandonar Gaza recibirán salvoconductos hacia países dispuestos a acogerlos, dentro de una estrategia orientada a reducir tensiones y abrir espacio a una nueva gobernanza civil.
Paralelamente, la Junta de Paz recibirá informes detallados del Comité Nacional para la Administración de Gaza, creado para asumir la gestión civil cotidiana del territorio en reemplazo del grupo terrorista Hamás.
El comité, que ya celebró su primera reunión en enero, será clave para garantizar el funcionamiento administrativo y la implementación de reformas civiles. La agenda también incluirá coordinación de ayuda humanitaria y reorganización de la policía de Gaza, elementos fundamentales para restaurar el orden y reconstruir la confianza ciudadana.
La iniciativa ha contado con la participación de potencias regionales como Turquía, Egipto, Arabia Saudita y Qatar, así como de países emergentes como Indonesia. Israel, representado por su primer ministro Benjamin Netanyahu, confirmó esta semana su adhesión a la junta durante una visita a Washington.
El plan de Trump ha sido destacado por su enfoque integral, que combina el financiamiento internacional, la presencia de seguridad multinacional y reformas administrativas. Según funcionarios estadounidenses, el programa busca no solo estabilizar Gaza, sino sentar las bases para una paz duradera mediante un enfoque que articula seguridad, reconstrucción y gobernanza civil, consolidando el liderazgo diplomático de Trump en la región.