Caracas. – Un audio, aparentemente procedente de un integrante de los colectivos chavistas que se encuentran en la parroquia 23 de enero, se ha hecho viral en redes sociales, tras admitir que se encuentran totalmente desmoralizados ante la casi nula respuesta, que pudieron ofrecer ante las fuerzas militares estadounidenses el pasado 3 de enero.
El audio, cuyo autor no está identificado por razones obvias, señala que los colectivos se rindieron. «Capitulamos. No tenemos opción, veo que tiene más tecnología, mucho más armamento. No estamos preparados».
También, revela que los civiles que recibieron armas en el 23 de enero, los estaban regresando de manera voluntaria luego de lo ocurrido el 3 de enero. «La gente no quiere saber más nada, no quiere combatir. Fue bastante feo lo que se vivió en Caracas…».
Relata como en dos ocasiones, integrantes de los colectivos intentaron disparar los misiles antiaéreos portales Iglas contra los drones, pero fallaron y las aeronaves contestaron el fuego con certeros disparos de misiles, que acabaron con todos los subversivos, y hasta hicieron daño a estructuras.
«Fuimos neutralizados. Toda la fuerza que teníamos para responder no funcionó, ellos apagaron los sistemas», admite la voz. El audio confiesa la cifra de 100 militares fallecidos, número que ya fue dado a conocer esta semana por el propio Diosdado Cabello.
La grabación también indica que, en el ataque, aparte de los aviones y drones, habrían actuado solo ocho helicópteros y 20 soldados estadounidenses. Sobre este reducido grupo señala que portaban un armamento muy superior, con una cadencia de tiro mayor a la conocida, que según el colectivo que habla, neutralizaron a «más de 200».
Además, dice que emplearon unas especies de silbatos que provocaban hemorragias nasales en los soldados venezolanos y los colectivos, una estrategia que tampoco conocían.
El audio finalmente admite que vienen cambios drásticos, pues, EE. UU. exigirá a todos los funcionarios del narcorégimen renunciar, porque «pondrán a su gente allí». Confiesa que los estadounidenses están vigilando todos los pasos que se den, y serán quienes tomen las decisiones al respecto.