La campaña de la segunda vuelta de las presidenciales de Portugal ha arrancado este miércoles después del debate televisado de la pasada noche, marcado por las acusaciones cruzadas, en el que el socialista António José Seguro reforzó su imagen de candidato independiente y de «ser el único preparado» frente al líder de Chega, André Ventura.
En el que ha sido el único debate televisado hasta la cita con las urnas del 8 de febrero, Seguro intentó evidenciar que Ventura está en las elecciones equivocadas y que no da el perfil para presidente de la república, mientras que éste le afeó la «herencia socialista» y su «falta de ideas».
Los dos candidatos, uno de izquierda y otro de derecha, quisieron en todo momento dejar claro las diferencias que les separan y no desaprovecharon la ocasión para hacerse de menos.
De hecho, en el único aspecto que ambos se aproximaron fue en sus críticas a la reforma laboral del Gobierno del primer ministro Luís Montenegro. Los dos confirmaron que no firmarán tal y como está redactada actualmente, si bien cada uno apostó por un modelo distinto. Pero la crisis sanitaria, la reforma constitucional, los poderes presidenciales y la inmigración, fueron otros puntos de fricción.
Especialmente calientes fueron los momentos en los que se abordó la crisis sanitaria y sobre todo la inmigración, asunto predilecto de un Ventura, que afeó a Seguro que se mostrara partidario de firmar una ley de regularización si llegara al Palacio de Belém. El candidato socialista acusó a su rival de buscar «crear miedo y división» al relacionar inmigración con inseguridad y falta de servicios públicos.
Para terminar, Seguro reiteró su experiencia política y moderación como principales bazas para ser presidente de la república, prometiendo lealtad institucional hacia el Ejecutivo, aunque ya durante el debate se mostró partidario de que el jefe del Estado fuera «más exigente» con los gobiernos.
Ventura, por su parte, pidió el voto para «dar a la democracia la sacudida que merece» y evitar que el país continúe en manos de unas élites «que se han apoderado del poder y el dinero y lo han repartido entre sus amigos».
Cabe señalar que los portugueses podrán votar ya de manera anticipada este domingo. En la primera vuelta, Seguro logró el 31% de los votos, unas cifras que posiblemente se duplique el día 8 gracias al trasvase de votos a izquierda y derecha. Ventura por su parte se quedaría con un 24,5%, en línea con lo logrado el 18 de enero, con cerca de un 15% de indecisos.