Caracas. – El secretario de Estado de EE.UU. , Marco Rubio, ofreció un testimonio revelador durante el juicio del excongresista David Rivera en Miami. Bajo juramento, Rubio confirmó oficialmente que el ministro de Interior, Justicia y Paz del régimen, Diosdado Cabello planificó su asesinato en el año 2017.
Rubio confesó que, en aquel entonces, recibió amenazas de muerte por parte de Diosdado Cabello, una de las figuras más influyentes del chavismo. Además, explicó que dichas amenazas obligaron a reforzar su seguridad personal durante varios meses.
Por lo que se pudo saber, a entender de Diosdado Cabello, Marco Rubio era un enemigo que buscaba acabar con el poder de Nicolás Maduro en Venezuela. Esta declaración de Rubio se suma a la información que había deslizado Los Ángeles Times hace unas semanas: “Diosdado Cabello Rondón ordenó asesinar a Rubio. El venezolano se comunicó con nacionales mexicanos no especificados para ese propósito. Se llegó a hablar de obtener el dinero para matar a Rubio…”.
Los servicios de inteligencia detectaron planes operativos vinculados a Cabello para atentar contra la vida del entonces senador.
El secretario de Estado explicó, que las amenazas eran parte de un esfuerzo coordinado para silenciar su postura crítica contra el régimen, lo cual generó alertas de seguridad nacional en Washington.
Según declaraciones del funcionario, las advertencias sobre un posible atentado en su contra habrían surgido a partir de informes de inteligencia que señalaban a figuras del narcorégimen chavista como responsables
.Sobre Cabello, Rubio ha sido enfático: «Su destino es la cárcel. Él es un narcotraficante, para él no hay futuro. No sé si será en un mes, seis meses, pero terminará en una cárcel. Los delitos que ha cometido son muy graves…», dijo en una oportunidad.
De momento, Cabello sigue en Venezuela, aunque la orden de captura en su contra por 25 millones de dólares sigue vigente, y de manera no oficial, muchos expertos en leyes y política internacional, advierten que seguirá libre hasta que Estados Unidos quiera.