Caracas. – Con mucha ansiedad, nerviosismo, muy delgado y también con el ánimo agazapado, lució Nicolás Maduro en la segunda audiencia de su juicio, celebrada este pasado jueves, de acuerdo con los reportes filtrados a los portales noticiosos, de quienes presenciaron el acto judicial.
En una audiencia presidida por el juez Alvin Hellerstein que dejó imágenes reveladoras del estado anímico del exdictador venezolano: visiblemente ansioso, con tics nerviosos y en marcado contraste con la compostura de su esposa Cilia Flores.
Según la cobertura en tiempo real desde la sala, la escena distó mucho de la de un hombre seguro de su posición. Maduro se notó muy nervioso, moviendo constantemente las piernas, bebiendo agua sin parar y se quitaba y ponía los lentes a cada rato.
“Un hombre amilanado”, aseguró un periodista que estuvo presente. No obstante, el comunicador aseveró que Cilia Flores, en contraste, se mostró más tranquila, de brazos cruzados.
El portal NTN24, por ejemplo, indicó en un trabajo periodístico con datos aportados por un periodista que presenció la audiencia, que hace tres meses Maduro «se mostraba vigoroso: bailaba, corría, trotaba y hasta intentaba cantar en inglés en actitudes que resultaron desafiantes para la administración del presidente de EE. UU., Donald Trump.
Sin embargo, «actualmente, Maduro ya no se ve de la misma manera, tan animado y festivo, sino que, por el contrario, los bocetos de la diligencia en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York mostraron a un Maduro nervioso y aminorado en su segunda audiencia este jueves 26 de marzo».
El momento más distendido de la jornada llegó cuando el abogado defensor Barry Pollack solicitó formalmente la desestimación de todos los cargos. La petición, lejos de generar tensión, provocó el efecto contrario: «Todos en la sala se rieron y el juez respondió que no lo iba a hacer», relató el portal NTN24.