Caracas. – Este miércoles se cumplen ya 19 años de uno de los hitos, en la historia de los medios de comunicación en Venezuela durante la Narcotiranía chavista: el cierre de la señal de Radio Caracas Televisión (RCTV), el canal con mayor arraigo y más de 53 años de trayectoria para ese entonces.
Se trata de uno de los episodios más recordados y polémicos de la historia contemporánea de Venezuela, luego que el narcorégimen de Hugo Chávez decidiera no renovar la concesión del canal en señal abierta en 2007.
La salida de RCTV del aire marcó un antes y un después para la libertad de expresión en el país. A las 11:59 de la noche del 27 de mayo de 2007, la pantalla del canal se apagó tras 53 años de transmisión ininterrumpida, en medio de protestas estudiantiles, manifestaciones ciudadanas y fuertes críticas nacionales e internacionales.
En el set de Radio Caracas Televisión (RCTV), sus trabajadores gritaban “Libertad” mientras aplaudían, lloraban y se abrazaban. La señal del canal, uno de los más populares del país, estaba a punto de salir del aire por órdenes directas de Chávez.
La acción arbitraria e injustificada marcó un punto de inflexión, en el ecosistema mediático del país, y abrió una etapa de restricciones, cierres y transformaciones forzadas en medios de comunicación tradicionales.
Aquel domingo del 27 de mayo de 2007, los titulares de los principales medios del país ya advertían que el cierre del histórico canal era inevitable. RCTV no solo era uno de los canales más antiguos de Venezuela, sino también un símbolo de la televisión nacional. Producciones como novelas, programas humorísticos, concursos y espacios informativos marcaron generaciones enteras y formaron parte de la cultura popular venezolana.
Durante semanas, miles de venezolanos salieron a las calles para rechazar la medida, considerada por distintos sectores como un acto de censura contra uno de los medios más críticos del chavismo. El cierre también generó preocupación en organismos internacionales defensores de derechos humanos y libertad de prensa.
Luego, durante las horas posteriores al cierre desataron lo que la prensa denominó una «noche de sirenas y cacerolas». Las principales arterias viales del país se convirtieron en el escenario de manifestaciones reprimidas por los cuerpos de seguridad, mientras organismos internacionales como la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) denunciaban lo que consideraban un abuso de poder y un atropello antidemocrático.
Casi dos décadas después, el cierre de RCTV es recordado por analistas y defensores de los derechos humanos como el «kilómetro cero» del desmantelamiento del ecosistema de medios independientes en Venezuela.
De hecho, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) sostiene que el impacto de aquella decisión trasciende el hecho histórico y sigue teniendo consecuencias en el presente, en un contexto donde persisten denuncias de censura, bloqueos digitales y limitaciones para el ejercicio periodístico.
Diversas organizaciones de derechos humanos y libertad de prensa han señalado que, desde el cierre de RCTV, el panorama mediático venezolano ha experimentado una reducción progresiva de espacios críticos, así como el aumento de la autocensura entre comunicadores.
Este aniversario del cierre del canal, uno de los más emblemáticos de la televisión venezolana, vuelve a reabrir el debate sobre el estado de la libertad de prensa y el acceso a la información en el país.