Caracas. – La exrehén política Aranza Hernández, de 20 años, relató cómo fue sometida a interrogatorios, encapuchada y víctima de torturas psicológicas y físicas, durante su detención en la DGCIM.
En una entrevista con la periodista Maryorin Méndez, la joven relató su experiencia durante el periodo de detención, señalando que primero estuvo bajo custodia de la DGCIM, en Boleíta, antes de ser trasladada a La Crisálida.
Describió su paso por la sede de la DGCIM como un periodo de aproximadamente 15 días, en los cuales, según dijo, fue sometida a interrogatorios centrados en su hermano y a condiciones que calificó como difíciles.
“Viví 15 días horribles. Torturas psicológicas, torturas físicas, porque con el simple hecho de que me tenían con la cara tapada siendo asmática, era una asfixia lo que ellos me estaban haciendo”, contó.
Denunció que permaneció con el rostro cubierto pese a ser asmática y describió las condiciones de reclusión como una constante asfixia. Relató que fue arrestada sin orden judicial por ser hermana de un militar exiliado en EE. UU.
Según su testimonio, agentes del citado organismo represor intentaron vincularla a varios expedientes, y la presionaban constantemente para obtener información sobre su hermano. La joven describió el lugar de encierro como una estructura inhumana.
“Eso parecía como una perrera porque era algo súper pequeñito y con cuatro rejas; yo sentía que era un perro en ese momento”, denunció sobre las condiciones de su celda. En ese sitio sufrió torturas físicas y psicológicas, agravadas por su condición de asmática mientras permanecía con el rostro cubierto.
El 13 de enero, los custodios la trasladaron al centro de reclusión femenino Las Crisálidas. Aranza asocia su liberación directamente con los recientes acontecimientos políticos de Venezuela. “Si no hubiese caído el presidente, yo seguiría en las manos del DGCIM, todavía siguiera en aquel lugar del cual la gente me decía que no iba a salir”, sentenció.