Al menos seis personas han fallecido, incluido un menor, en Indiana, EE. UU., como consecuencia del intenso episodio de tormentas que afecta al estado desde el pasado martes, mientras las lluvias mantienen bajo amenaza de inundación a amplias zonas del estado y los equipo de emergencia continúan con las labores de rescate.
Las autoridades estatales han elevado este sábado a seis el balance provisional de víctimas mortales relacionadas con el temporal. Los fallecidos han sido localizados en varios condados de estado, incluidos Jennings, Delaware, White, Porter y La Porte.
Entre los fallecidos figura un niño de cuatro años del condado de Jennings, en el sureste de Indiana, que perdió la vida este martes después de que un árbol se precipitara sobre su vivienda durante un episodio de temporal.
En el condado de Delaware, las autoridades han localizado además el cuerpo sin vida de una mujer de 58 años y han confirmado también la muerte de un varón de 19 años. En el caso de la mujer, los investigadores sospechan que falleció después de intentar atravesar con su vehículo una zona cubierta por el agua.
El temporal ha provocado una situación especialmente complicada en el centro del estado, donde el río White se ha desbordado y ha obligado a desplegar importantes recursos de emergencia. Las zonas más afectadas se extienden a lo largo del cauce desde el condado de Hamilton hasta los suburbios situados al norte de Indianápolis.
En la capital estatal, las aguas han cubierto calles y alcanzado viviendas, obligando a algunos residentes a abandonar sus hogares utilizando kayaks y pequeñas embarcaciones. El Departamento de Bomberos de Indianápolis ha informado de que sus efectivos han efectuado 50 rescates acuáticos y ayudado a evacuar a 91 personas y 45 mascotas.
Por su parte, el alcalde de la ciudad, Joe Hogsett, ha descrito la situación como excepcional y ha pedido a los habitantes de las zonas próximas a los cauces que extremen las precauciones y abandonen las áreas amenazadas por la crecida.
«La ciudad de Indianápolis se enfrenta actualmente a una inundación sin precedentes en más de 30 años», ha declarado. «Se trata de una situación en constante evolución, y las condiciones pueden cambiar, y de hecho cambian, con mucha rapidez», ha advertido en declaraciones recogidas por la cadena NBC News.