Caracas. – Fuertes protesta por las constantes fallas eléctricas, se registraron durante la noche de este lunes en los estados Aragua y Carabobo. En El Trigal, al norte de Valencia, la protesta fue significativa, ya que los manifestantes se pronunciaron frente a la residencia oficial del ilegítimo gobernador chavista Rafael Lacava, para exigir una solución a los constantes cortes de electricidad.
Los habitantes, hastiados de los apagones, salieron con cacerolas y consignas para reclamar directamente a Lacava, culpándolo de la crisis eléctrica que padece todo ese estado.
También, en La Florida y Las Parcelas del Socorro, al sur de Valencia, se reportaron quemas de cauchos, barricadas y cacerolazos nocturnos. En La Florida, habitantes denunciaron que efectivos de la Policía de Carabobo dispersaron la manifestación de forma violenta.
Igualmente, en el sector San Blas, los residentes cerraron la Autopista del Este tras pasar más de una semana completa sin luz debido a la explosión y falla consecutiva de transformadores instalados por Corpoelec.
Mientras, en el estado Aragua, las comunidades cercanas a la avenida Intercomunal Turmero-Maracay hicieron sonar sus cacerolas desde las 21:50 horas, con el objetivo de exigir una respuesta oficial ante los cortes de luz recurrentes que padece la zona.
La protesta en la intercomunal Turmero-Maracay ocurre cuatro días después de que habitantes de San Mateo, municipio Bolívar de Aragua, también salieran a las calles para reclamar por las constantes fallas eléctricas.
Residentes del municipio realizaron un cacerolazo y recorrieron varias calles para exigir soluciones la noche del 30 de julio. Habitantes denunciaron apagones de hasta cinco o seis horas, en algunos casos varias veces al día.
Es preciso recordar que, el domingo 2 de agosto, la encargada de la Narcotiranía chavista interina, Delcy Rodríguez, pidió a los ciudadanos ahorrar energía eléctrica y agua, supuestamente para contrarrestar los efectos del fenómeno climático del “Superniño”.
A la vez, anunció un plan para sumar 4.800 megavatios (MW) al sistema eléctrico en lo que queda de año. Sin embargo, el creciente número de protestas refleja el descontento de comunidades que continúan exigiendo respuestas y soluciones, ante la crisis del sistema eléctrico.