Caracas. – Seis días en huelga de hambre tienen ya un grupo de 15 rehenes políticos vinculados con la Operación Gedeón, debido a las brutales torturas, tratos crueles y un grave deterioro físico y psicológico que sufren en el Fuerte Guaicaipuro (Cenapromil) de Miranda.
Las víctimas exigen respeto a sus derechos fundamentales y denunciar el incumplimiento de promesas sobre posibles excarcelaciones. Sus familiares aseguran que no saben nada de ellos y piden a las autoridades que respondan a sus exigencias.
La protesta tiene como fin llamar la atención del ilegítimo ministro chavista de Servicio Penitenciario, Julio García Zerpa, ya que detallan que siguen sometidos a torturas y tratos crueles. Además, varios de los militares presos en este lugar ya cumplieron la pena, pero continúan injustamente tras las rejas.
Jessica Castro, familiar del preso político civil Gustavo Hernández, oriundo de Caracas, exigió la libertad inmediata de todos estos rehenes, y explicó las condiciones en las que viven las víctimas en el Fuerte Guaicaipuro.
El calvario de las familias se agudizó tras el traslado arbitrario desde la sede del SEBIN en El Helicoide hacia ese centro de tortura. Según los familiares, cuando las unidades oficiales trasladaban a los prisioneros, ellos intentaron seguir las caravanas, pero les fue imposible al quedar retenidos en las vías por los bloqueos de seguridad.
«No había una lista, no había nada. Solo nos dijeron que en 15 días esperáramos la llamada para entregar la paquetería porque los íbamos a ver. Esa llamada nunca llegó; pasaron seis meses hasta que pudimos saber de ellos”, dijo Castro.
También contó que permanecieron en condiciones sanitarias extremas, pues pasaron tres meses sin bañarse ni cepillarse los dientes, ocasionando la pérdida de piezas dentales y dolores bucales. Enfatizó que también les vulneraron sus derechos al recibir agua contaminada, ya que solo les permitían un solo recipiente de agua por celda (para 3 o 4 personas) que debía durar toda la semana. “El agua tenía larvas y moscas. Debían esperar a que se asentara para poder beberla, bañarse o lavar la ropa”, denunció.
Para el día que les dieron la fe de vida, sus familiares evidenciaron secuelas psicológicas. Estaban desorientados, temblaban y no podían sostener la cucharilla con la que comían. Jesica Castro reconoce que han visto algunos cambios con la nueva dirección, debido a que les han permitido el ingreso de almuerzos y alimentos.
Otro familiar, quien prefirió el anonimato para evitar represalias, confirmó la huelga de hambre: «Sí, es correcto; mañana cumplen una semana en huelga. Hay aproximadamente 15 de ellos en huelga de hambre exigiendo sus derechos”, señaló la fuente.
Por su parte, Gonzalo Himiob, director vicepresidente de la ONG Foro Penal, también confirmó la situación a través de un contacto telefónico. “Entendemos que varios de los encarcelados por el caso Gedeón han iniciado una huelga de hambre. Estamos evaluando la situación y acompañando su protesta y asistiendo a sus familiares”, dijo.