Cinco personas han sido detenidas este domingo en una operación antiterrorista en relación con un «incidente grave» ocurrido en las inmediaciones de la base de la Fuerza Aérea británica de Fairford, que cuenta con despliegue de tropas de EE. UU. Los sospechosos están acusados de delitos recogidos en la Ley de Explosivos y el presidente estadounidense, Donald Trump, ha revelado que ha habido colaboración para realizar estos arrestos.
La Policía de Gloucestershire ha señalado en un comunicado que «varias propiedades están siendo evacuadas en el área de Whelford tras la declaración de un incidente grave». «Esto tiene lugar tras el arresto de varios hombres por supuestos delitos bajo la Ley de Explosivos», ha subrayado, sin más detalles por ahora.
La Policía fue alertada poco después de medianoche por la presencia de «tres vehículos sospechosos» que se dirigían a la base de Fairford. Los tres vehículos están siendo examinados por artificieros militares y se ha establecido un cordón de seguridad de 400 metros y han sido evacuadas 85 viviendas.
«Seguimos colaborando con la Policía de Gloucestershire para mantener a la comunidad a salvo mientras trabajamos para recavar pruebas en el lugar», ha explicado una portavoz policial, Vicki Evans, citada por la cadena pública británica BBC. Los sospechosos estarían preparando un «atentado terrorista».
En la zona se encuentra ubicada la base aérea de Fairford, usada recientemente para el despliegue de bombarderos estadounidenses en el marco del conflicto abierto en Oriente Próximo a raíz de la ofensiva lanzada por sorpresa el 28 de febrero por EE. UU. e Israel contra Irán.
La base ha declarado un «incidente importante» y se han adoptado medidas de seguridad adicionales como el refuerzo de la seguridad en los accesos a la base.
La base acoge estos bombarderos después de que el entonces primer ministro británico, Keir Starmer, diera permiso en marzo a acciones «defensivas» por parte de Estados Unidos usando instalaciones en Reino Unido, un paso duramente criticado por Teherán, que ha acusado a Londres de implicarse directamente en el conflicto del lado de Washington.
Ante la situación, un portavoz del 501º Escuadrón de Apoyo al Combate de la Fuerza Aérea estadounidense, que tiene su base en Fairford, ha destacado en unas declaraciones concedidas a Europa Press la «rápida respuesta» y el «continuado apoyo» de las autoridades británicas.
«La seguridad y protección de nuestro personal de la Fuerza Aérea, sus familias y las comunidades circundantes siguen siendo nuestra máxima prioridad», ha subrayado, antes de asegurar que no hay militares estadounidenses «implicados en el incidente».
«Mantenemos una estrecha coordinación con nuestros socios de Reino Unido para ayudar a garantizar la seguridad y protección tanto de nuestro personal militar como de las comunidades locales», ha zanjado este portavoz.