Caracas. – El migrante venezolano herido por agentes del ICE en EE. UU., Wilber Rafael Garcés Pérez, fue acusado este pasado martes por fiscales federales de Texas, EE. UU., por cargos de presunta agresión.
Cabe señalar que Garcés recibió un disparo en la espalda la semana pasada, cuando fue interceptado por funcionarios del citado organismo, al momento en el que hacía una entrega de su empleo como repartidor de comida.
La denuncia federal alega que Garcés, de 28 años, intentó escapar del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, cuyos agentes le ordenaron detenerse después de que un juez emitiera una orden definitiva de expulsión, según Justin R. Simmons, fiscal federal para el Distrito Oeste de Texas.
Según la acusación, el joven venezolano habría golpeado a un agente con el espejo retrovisor de su vehículo y luego habría intentado atropellar a otro con su automóvil. De ser declarado culpable, enfrenta una posible pena de hasta 20 años de prisión. Según el Departamento de Justicia, el venezolano tuvo su primera comparecencia este martes.
Según los informes, Garcés mostró su licencia de conducir, pero ignoró las peticiones de los agentes para que saliera del auto. Presuntamente, mantuvo una conversación en español con uno de los agentes federales sobre cómo mover y estacionar el vehículo, y los documentos judiciales indican que “el tono de la conversación fue agradable y no agresivo”.
Los mismos documentos judiciales también alegan que, aproximadamente un minuto después, el joven cerró la ventanilla bruscamente y se marchó. En el proceso, uno de los agentes fue golpeado en el torso con el espejo retrovisor del lado del conductor.
El corresponsal de Fox News, Bill Melugin, señaló que, según los documentos, tras huir del lugar, inició una persecución de aproximadamente ocho minutos en la que ICE lo persiguió usando luces y sirenas. El agente original de ICE con la cámara corporal perdió el rastro y se retiró, mencionó Melugin. Su compañero, el otro agente, lo llamó y le dijo que Garcés acababa de intentar embestirlo, por lo que le disparó. Según su versión, no tenía cámara corporal durante el tiroteo.
El periodista agregó que, de acuerdo a los federales, el venezolano accedió a ser entrevistado sin un abogado después del tiroteo y admitió haber ignorado la orden de ICE de salir del vehículo y conducir lejos en su lugar.
La Fiscalía matizó que este caso se enmarca en la operación del Gobierno para «movilizar todos los recursos del Departamento de Justicia para frenar la invasión de la migración ilegal, lograr la eliminación total de los cárteles y las organizaciones criminales transnacionales y proteger a nuestras comunidades de los autores de delitos violentos».