Caracas. – El presidente de EE. UU., Donald Trump, sostuvo que el secretario de Energía, Chris Wright, es quien «está dirigiendo Venezuela. Creo que podemos decir que Chris Wright está haciendo un gran trabajo».
Así lo manifestó el líder republicano durante un acto celebrado en la sede de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), en el cual elogió el desempeño de Wright y sostuvo que su gestión ha sido determinante dentro del nuevo enfoque adoptado por la Casa Blanca.
Igualmente, al ser consultado sobre los resultados de la intervención de EE. UU. en Venezuela, respondió: «También estamos ganando mucho. Y creo que tenemos derecho a ello. Fue una guerra de un solo día (la captura y traslado a EE. UU. del dictador Maduro)».
Un día antes, durante un acto en Georgia, Trump habló de las estrategias en materia petrolera que llevan a cabo la Casa Blanca y el narcorégimen chavista interino.Wright, viajó a Venezuela el 11 de febrero de 2026, donde se reunió con la encargada del interinato chavista, Delcy Rodríguez, y visitó instalaciones petroleras. Su visita se produjo tras la flexibilización de las sanciones al sector energético venezolano impulsada por la Administración Trump.
Aquella visita tuvo como objetivo impulsar la apertura y reconstrucción de la industria petrolera venezolana, evaluar sobre el terreno los yacimientos y avanzar en el acuerdo energético entre el gobierno de EE. UU. y las nuevas autoridades venezolanas.
Posteriormente, el 13 de febrero, el Departamento del Tesoro aprobó las licencias generales 49 y 50, que permitieron a empresas como Chevron, BP, Eni, Shell y Repsol reanudar operaciones en Venezuela y abrieron la puerta a nuevas inversiones en el sector petrolero y gasístico bajo autorización estadounidense.
Desde entonces, Wright ha asumido un papel relevante en las negociaciones con las empresas petroleras y en la supervisión del nuevo modelo de comercialización del petróleo venezolano, considerado una de las principales apuestas económicas de la administración Trump.
No obstante, hasta el momento, Estados Unidos mantiene su postura frente a un plan de tres fases detallado por el secretario de Estado Marco Rubio y respaldado por el presidente Trump.