El Gobierno de EE. UU. ha anunciado el envío a Cuba de un primer paquete de ayuda a Cuba en el marco de un nuevo programa por valor de USD$ 100 millones anunciado en mayo por Washington, que ha endurecido desde enero su presión contra el régimen socialista que somete a la isla.
El Departamento de Estado ha especificado en un comunicado que el vuelo enviado a la isla transporta «comida empaquetada» y «kits de higiene» para cerca de 700 familias cubanas, antes de apuntar que la ayuda será distribuida por la organización Catholic Relief Services, «en asociación con la Iglesia Católica y Cáritas Cuba».
«Aprovechando el éxito del programa anterior, la entrega directa de artículos humanitarios por parte de representantes parroquiales locales en la isla garantizará que la ayuda estadounidense, de vital importancia, llegue a los cubanos necesitados de a pie, sin ninguna posibilidad de desvío o robo por parte del régimen», ha manifestado la cartera.
El subsecretario de Estado para Asistencia Exterior, Asuntos Humanitarios y Libertad Religiosa, Jeremy Lewin, que se ha trasladado al aeropuerto de Miami del que ha despegado el aparato, ha recalcado que Washington «seguirá de cerca» el envío para «garantizar que el régimen no interfiere de ninguna manera con la ayuda».
«Si bien hacemos frente a las amenazas a la seguridad nacional que plantea el régimen, nuestro compromiso con el pueblo cubano es inquebrantable, y queremos brindarles la asistencia crucial que su gobierno debería proporcionarles, pero no lo hace», ha sostenido, según ha recogido el diario estadounidense ‘Miami Herald’.
Por su parte, Cáritas Cuba ha confirmado la llegada del cargamento al Aeropuerto Internacional José Martí del «primer cargamento de ayuda humanitaria», al tiempo que ha puntualizado que «incluye kits de alimentos e higiene que beneficiarán a 700 familias de la arquidiócesis de La Habana, cuya distribución se realizará conforme a los criterios de vulnerabilidad establecidos para ese tipo de ayudas».
«La entrega a los hogares estará a cargo de voluntarios de las comunidades parroquiales, quienes ya se encuentran organizados en pos de garantizar dicho proceso de manera eficaz, ha destacado en un comunicado, en el que ha insistido en que «el voluntariado desarrollará la entrega con un enfoque de respeto y acompañamiento cercano a los beneficiarios, priorizando la transparencia y el trato humano en cada comunidad».