El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, ha puesto en duda que la OTAN defienda la isla en caso de un ataque por parte de un país miembro de la propia Alianza, aunque ha recalcado que, a pesar de las tensiones a raíz de la postura del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre una posible anexión, las partes «siguen siendo aliadas».
Así se ha expresado durante una entrevista con la cadena de televisión estadounidense NBC, en la que no se ha mostrado convencido sobre esta supuesta defensa en caso de que la tensión aumentara significativamente.
«No sé si la OTAN nos daría garantías de luchar por nosotros contra otro aliado», ha declarado, al tiempo que ha manifestado, no obstante, que «todos seguimos siendo aliados a pesar de esto».
En este sentido, ha recalcado que la población «no va a ceder ante la actual Administración» estadounidense, «ni partes del territorio ni el territorio entero». «Es nuestro», ha apuntado, antes de aclarar que la población «no se siente a salvo» tras las amenazas de Trump.
«Sabemos que existe cierto deseo de poseer o controlar Groenlandia, y aunque ha descartado algunas opciones, como la invasión, nunca ha renunciado a ese deseo de poseer o controlar Groenlandia», ha declarado el primer ministro groenlandés sobre los comentarios realizados por Trump. «Así que no somos ingenuos. Sabemos que ese deseo sigue presente», ha añadido.
Al ser preguntado por la posibilidad de que el territorio corra la misma suerte que Venezuela, ha lamentado que muchos groenlandeses piensan que «pueden ser los siguientes». «Y sé que otros países también piensan igual, y es realmente lamentable», ha manifestado. «Cuando la situación era más crítica, la gente tenía miedo de dejar a sus hijos en la guardería», ha detallado. «Ese es solo un ejemplo. Quienes habían planeado fiestas o reuniones, simplemente las cancelaron», ha apuntado.
Esta misma semana, Trump ha vuelto a poner el foco en Groenlandia, territorio danés autónomo sobre el cual ha lanzado reiteradas amenazas de anexión de la isla, para advertir y «recordar» que, a su juicio, se trata de un «enorme trozo de hielo mal gestionado».