Caracas. – El subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Michael Kozak, aseguró que Venezuela ha alcanzado la primera fase de estabilización dentro del plan impulsado por Washington.
Así lo manifestó en el marco de la audiencia titulada «América Latina después de la caída de Maduro», celebrada en la Cámara de Representantes de EE. UU., donde se evaluó el estado actual de la política estadounidense hacia Venezuela.
Durante su intervención, Kozak explicó que el objetivo inicial era evitar un deterioro del orden público y de las condiciones de vida en el país. «No queríamos que la situación de seguridad se deteriorara, que la gente no pudiera acceder a servicios o que hubiera bandas en las calles, ni un aumento de la migración ilegal. Básicamente, lo hemos conseguido», afirmó.
Kozak destacó que EE. UU. está implementando un enfoque en tres fases para la estabilización y transición democrática de Venezuela. “La fase uno de estabilización ya se alcanzó”, señaló.
Igualmente, acotó: “La fase dos, como hablaron, es la recuperación y la reconciliación. Así que esas son dos cosas que van juntas, la recuperación de la economía al hacer que los ingresos del petróleo y la industria vuelvan a fluir de nuevo y, al mismo tiempo, como parte de la fase dos, es la reconciliación política que permitirá obtener los pasos que acabo de mencionar, y luego poder pasar a las elecciones”.
Durante su intervención, el diplomático respondió a planteamientos sobre las condiciones democráticas en el país y subrayó la necesidad de modernizar el registro electoral. En ese contexto, insistió en el regreso de María Corina Machado como condición clave para garantizar elecciones competitivas.
“Todas las personas, incluida María Corina Machado, va a poder volver y participar libremente en una elección”, afirmó ante el comité, al tiempo que destacó la importancia de incluir a los líderes en el exilio dentro del proceso político.
Kozak también confirmó la liberación reciente de 50 presos políticos por parte del gobierno venezolano. Sin embargo, advirtió que estas medidas resultan insuficientes si no existen garantías reales para la participación política de los opositores.