Caracas. – En medio de la ola nacional de indignación por el fallecimiento de Carmen Navas, este martes se produjo la liberación de 16 rehenes políticos, así como el excarcelamiento de la adolescente Samantha Hernández, injustamente apresada por ser hermana de un militar disidente.
Un grupo de 16 rehenes, vinculados caso denominado ‘PDVSA Obrero’ que implica a más de 170 detenidos entre trabajadores de Petróleos de Venezuela, agentes policiales y personas sin relación con la compañía estatal, fueron puestos en libertad este martes.
Todos se encontraban recluidos en Yare (Miranda), y según la abogada Zimaru Fuentes, familiar de uno de los detenidos, precisó que la tanda de liberaciones incluyó a trabajadores de la refinería Amuay.
Hasta el momento, se desconocen las identidades de los liberados y bajo qué medidas judiciales fueron otorgadas las excarcelaciones, las cuales han sido realizadas bajo un contexto de múltiples liberaciones de presos políticos en diferentes partes del país en las últimas horas.
También, entre las medidas adoptadas por el narcorégimen interino, figuró la liberación, durante la noche de este lunes, de la adolescente de 16 años, Samantha Hernpandez, detenida desde hace seis meses, quien recibió una boleta de excarcelación con medidas cautelares, luego de que en abril pasado un tribunal le negara la amnistía.
La ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela (Clippve) confirmó la excarcelación de la joven y aseguró que “nunca debió estar presa”. La organización también reiteró su exigencia de libertad para los adolescentes y presos políticos que continúan detenidos en el país.
Samantha Hernández fue arrestada el 19 de noviembre de 2025, cuando cursaba quinto año de bachillerato. De acuerdo con denuncias de familiares y organizaciones de derechos humanos, funcionarios de la DGCIM, encapuchados y armados, ingresaron sin orden judicial a la vivienda de sus abuelos en la parroquia El Valle, en Caracas.
Fue secuestrada debido a su vínculo familiar con su hermano, Cristian Hernández, un teniente venezolano exiliado señalado por las autoridades de supuestamente participar en planes conspirativos contra el gobierno de Nicolás Maduro.
La madre de la adolescente, Ámbar Castillo, denunció en ese entonces públicamente el caso, y responsabilizó al ministro chavista, Diosdado Cabello, de impulsar una “persecución familiar sistemática”.