Macron respalda la propuesta de Trump para el cese de las hostilidades en Irán

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha señalado este lunes su respaldo a la propuesta del presidente de EE. UU., Donald Trump, para el cese de las hostilidades con Irán, insistiendo en que París apoyará la aplicación del acuerdo y ofrecerá apoyo a las futuras negociaciones nucleares.

Según ha desvealdo en un mensaje en redes sociales, mantuvo una conversación con su homólogo estadounidense en la que «elogió» los esfuerzos de la Casa Blanca «para alcanzar rápidamente un acuerdo entre EE. UU. e Irán». «Constituye una oportunidad única para construir un nuevo marco de seguridad que involucre a todos los actores pertinentes, con el fin de lograr una estabilización duradera de la región», ha afirmado.

El mandatario galo ha insistido en que Francia está dispuesta a «respaldar plenamente los esfuerzos» y «a asumir toda la responsabilidad en su aplicación», punto en el que ha reivindicado la coalición internacional liderada por París y Londres para un despliegue naval que garantice la reapertura del paso de Ormuz, una vez acabe la guerra.

La coalición está lista para desplegarse «tan pronto como se alcance un acuerdo, con el objetivo de contribuir a la seguridad del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz», ha reivindicado.

Del mismo modo, Macron ha tendido la mano a Washington para «aportar experiencia y capacidades» a las negociaciones sobre materia nuclear que «deberán iniciarse», en referencia a una segunda etapa del acuerdo de paz, que en principio se ciñe a la situación en Ormuz y deja para más adelante la cuestión nuclear.

Sobre la situación en Líbano, después de que Israel haya intensificado la invasión del sur del país, tras cruzar su Ejército el río Litani, y redoblar los ataques contra Beirut, ha valorado que Tump esté «comprometido» con «la soberanía y la integridad territorial del Líbano». «Subrayé la importancia de un alto el fuego sólido y de nuestro apoyo colectivo a las autoridades libanesas», ha indicado el dirigente galo.

Amnistía Internacional denuncia el «adoctrinamiento» de Rusia en las aulas: «Son fábricas de sumisión»

La ONG Amnistía Internacional (AI) ha denunciado este lunes el «adoctrinamiento estatal» al que son sometidos niños y niñas de todo el país a diario en las escuelas, al tiempo que ha advertido de que estos centros educativos se han convertido en «fábricas de sumisión» donde se somete a los menores a una fuerte vigilancia.

«Las autoridades rusas niegan a los niños y niñas el derecho a una educación de calidad utilizando clases y libros de texto cargados de propaganda para adoctrinarlos y justificar la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, al tiempo que reprimen la libertad de expresión, el pensamiento independiente y el acceso a la información», ha indicado la organización en un comunicado.

En su nuevo informe ‘Solo Fuentes Oficiales: Adoctrinamiento en el Sistema Educativo Ruso’, Amnistía ha documentado cómo se somete a los niños y niñas de toda Rusia y la Ucrania ocupada a «la ideología del Estado a través de un programa de estudios controlado por el poder central».

Asimismo, ha detallado cómo los docentes reciben instrucciones para vigilar las acciones de sus estudiantes en Internet, recopilar archivos con información sobre las opiniones que expresan e informar a las autoridades de las posibles opiniones disidentes o críticas sobre asuntos políticos y sociales.

«Los centros escolares rusos han dejado de ser templos del saber para convertirse en fábricas de sumisión. El Estado ruso es quien determina lo que niños y niñas deben aprender de Rusia, sus vecinos y el resto del mundo. Aunque utilizar las escuelas para hacer propaganda política no es exclusivo de Rusia, la intensidad y la dimensión de las iniciativas del Kremlin para colocar el adoctrinamiento en el centro del sistema educativo las convierten en sistémicas», ha manifestado Marie Struthers, directora de Amnistía Internacional para Europa Oriental y Asia Central.

«Los libros de texto rusos presentan una visión única de la historia que justifica cualquier decisión tomada en Moscú para usar la fuerza contra sus vecinos. Describen la agresión en curso de Rusia contra Ucrania como una necesidad histórica y una cuestión de supervivencia nacional, mientras que cualquier opinión alternativa se tacha de ‘hostil’ o ‘destructiva'», ha lamentado.

Cabe señaalr que, desde 2023, el Ministerio de Educación ruso ha introducido un único conjunto obligatorio de libros de texto de Historia y otros materiales educativos que describen Rusia como una «fortaleza sitiada», niegan o reducen la identidad de Ucrania y su condición de Estado, y presentan todas las intervenciones militares soviéticas y rusas como necesarias o legítimas.

«Una educación concebida para privar a niños y niñas de la oportunidad de formarse sus propias opiniones y aprender a pensar de forma crítica e independiente en su etapa formativa es incompatible con las leyes y normas de derechos humanos. El enfoque de Rusia vulnera sus obligaciones en virtud de varios tratados internacionales de derechos humanos, entre ellos la Convención sobre los Derechos del Niño», recoge el texto.

Los intentos de Rusia de formar una población estudiantil «obediente e incondicional» se refuerzan a través de coacciones, vigilancia y el uso de perfiles, destaca. «Las autoridades rusas están adoptando medidas profilácticas que conllevan no sólo la difusión de propaganda, sino también la vigilancia clandestina y constante del alumnado dentro y fuera de las aulas, incluso en Internet», ha explicado Struthers, que ha añadido que en la práctica estas directrices «fomentan el control de las ideas políticas, religiosas y personales de los niños».

Es por ello que desde Amnistía han lamentado que se esté pidiendo a los colegios «identificar a los estudiantes y miembros del personal cuyas opiniones, actividades online y asociaciones expresen deslealtad o susceptibilidad a influencias destructivas». Entre estos grupos están la Fundación Anticorrupción del fallecido Alexei Navalni, el movimiento juvenil de protesta Vesna y el inexistente «movimiento internacional LGTBI», todos ellos penalizados sólo por «alzar la voz en favor de los Derechos Humanos», ha aseverado Amnistía.

«Las autoridades rusas han demostrado no tener límites en cuanto a lo que son capaces de hacer para imponer su narrativa ideológica profundamente politizada a la siguiente generación, y para asegurarse de que se identifica y sanciona a quienes no se atienen a esa narrativa. Esto constituye una violación del derecho de la infancia a la intimidad y a la libertad de expresión y de asociación», ha afirmado Struthers.

En este sentido, ha argumentado que «la mente de un niño o una niña no es propiedad del Estado». «Sin embargo, las autoridades rusas parecen tratar las aulas como terreno de siembra que debe inspeccionarse en busca de los primeros brotes de disidencia cívica para poder extirparlos antes de que crezcan», ha dicho.

Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades rusas que garanticen que el programa de estudios, los libros de texto y otros materiales educativos no coarten ni impidan la libertad de expresión y el libre intercambio de ideas. «Estudiantes y docentes deben tener acceso a una amplia diversidad de fuentes y poder debatir libremente sobre acontecimientos históricos y actuales sin miedo a represalias», ha declarado.

«Las autoridades deben anular todas las leyes y normas que castigan la expresión pacífica o excluyen las voces disidentes de la educación, poner fin de inmediato a las actividades ilícitas de vigilancia y uso de perfiles sobre el alumnado y el personal educador, destruir todos los datos recopilados ilegalmente, ofrecer recursos efectivos y reparación a las personas afectadas y obligar a rendir cuentas a quienes han cometido violaciones de derechos humanos», ha apuntado.

A finales de marzo, Pavel Talankin, director ruso ganador de un Óscar en la categoría de «mejor largometraje documental» por ‘Mr Nobody contra Putin’ fue incluido en la lista de agentes extranjeros de Rusia, que lo acusa de crear contenido para «organizaciones indeseables» y «difundir información falsa sobre decisiones y políticas adoptadas» en el territorio ruso.

La película, dirigida junto al estadounidense David, fue galardonada también por la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión (BAFTA). El documental incluye material grabado por Talankin antes de abandonar Rusia en 2024 y que muestra cómo se imparten algunas clases en Rusia, con un alto componente de información propagandística relacionada con la guerra de Ucrania.

Magyar anuncia que cambiarán la Constitución después de que el presidente húngaro se niegue a dimitir

El primer ministro húngaro, Péter Magyar, ha anunciado este lunes que va a modificar la Constitución para poder destituir al presidente del país, Tamás Sulyok, quien se ha negado a dar el paso, después de la reunión entre ambos en el Palacio Sándor, la sede presidencial.

«La República de Hungría no pertenece a Tamás Sulyok, ni a Viktor Orbán, ni a ningún partido, ni a ningún sistema político», ha declarado el primer ministro húngaro al inicio de su comparecencia ante los medios de comunicación frente a las puertas de la residencia del presidente, según recoge el diario ‘Magyar Hirlap’.

Magyar había concedido a Sulyok, aliado de Orbán, hasta la media noche de este lunes para que presentara su dimisión, así como de otros altos funcionarios, como el fiscal general, Gábor Báliny Nagy, y los jueces del Tribunal Constitucional, tras considerar que no ha ejercido como jefe de Estado independiente.

En ese sentido, ha insistido este lunes en que Sulyok no ha sabido representar «la unidad de la nación» y que ha ejercido como «títere» de Orbán. «Si el presidente de la República no renuncia voluntariamente (…) se iniciarán de inmediato los trámites necesarios», ha advertido.

El dirigente húngaro ha explicado que entre las opciones está la de poner en marcha un proceso de destitución. Sin embargo, «en aras de proteger el cargo, no optarán por este procedimiento, sino que modificarán la Constitución».

Después de su incuestionable triunfo en las urnas, Magyar considera que existe una amplia mayoría en el país que aspira a un cambio de paradigma político, lo que podría suponer que el nuevo presidente acabe siendo elegido por elecciones directa y no a través de una votación en el Parlamento.

El partido Tisza de Magyar obtuvo una mayoría parlamentaria de dos tercios en las elecciones de mediados de abril, lo que le permite iniciar el proceso para modificar la Constitución.

Sulyok anunció el viernes que había solicitado a la Comisión de Venecia, el principal organismo asesor sobre derecho constitucional del Consejo de Europa, que evaluara la situación para resolver la situación teniendo en cuenta la legislación vigente.

Por su parte, la Comisión Europea ha evitado valorar el anuncio de Magyar, limitándose a decir que sigue de cerca los pasos de Budapest. «Estamos al tanto. Hemos visto las informaciones: Estamos al tanto y lo seguimos activamente», ha zanjado el portavoz comunitario de Justicia y Democracia, Markus Lammert.

Hace solo unos días Bruselas anunció que va a dar los pasos necesarios para desbloquear USD$ 19.000 millones de fondos de cohesión y recuperación retenidos a Hungría a cambio de reformas democráticas.

Rusia anuncia la toma de otra localidad en Donetsk en el marco de su invasión de Ucrania

El Gobierno de Rusia ha anunciado este lunes la toma de otra localidad en la provincia ucraniana de Donetsk, situada en el este del país, en el marco de sus avances territoriales en la invasión de Ucrania, desatada en febrero de 2022 por orden del presidente ruso, Vladimir Putin.

«Como resultado de las acciones proactivas y decisivas de las unidades del grupo de fuerzas Sur, la localidad de Tijonovka, en la República Popular de Donetsk, ha sido liberada», ha dicho el Ministerio de Defensa ruso en un breve mensaje publicado a través de redes sociales.

Cabe señalar que Rusia ha logrado avances durante los últimos meses en Ucrania, especialmente en el este. Moscú anexionó en septiembre de 2022 las parcialmente ocupadas provincias de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, mientras que ha logrado penetrar también en Járkov, Sumi y Dnipropetrovsk, además de anexionarse en 2014 la península de Crimea.

Las provincias de Donetsk y Lugansk —que conforman la región del Donbás— ya eran desde 2014 escenario de un conflicto armado entre el Ejército ucraniano y las autoridades separatistas prorrusas. De hecho, Putin ordenó la invasión de Ucrania el 24 de febrero de 2022, días después de reconocer la independencia de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk.

Venezuela: el diagnóstico de un país adolescente y la receta para su homeostasis

Por Pedro González —Handinator— (X: @tepinunpasen).

Venezuela es un país adolescente. Desde nuestra independencia en el año 1811, apenas han transcurrido 215 años de historia republicana. ¿Qué son estos dos siglos frente a las civilizaciones milenarias que superan los cinco milenios de existencia? En ese breve transcurrir desde su fundación —y hablemos claro—, la nación nació con una mentalidad compleja. Lo que nos hace únicos es esa mezcla indefendible, vibrante y profunda: la raíz española, el choque anglosajón, la mística de Medio Oriente y la fuerza impetuosa africana. Toda esa energía cultural confluye en nuestra identidad. Sin embargo, a ese crisol se le inoculó una inyección de intervencionismo y fragmentación por parte de los intereses anglosajones, hoy con un marcado rostro norteamericano. Aclaro que simpatizo profundamente con la cultura y los valores originarios del pueblo estadounidense —aunque la clase política actual, entregada por completo al servicio de las grandes élites corporativas y del Comité de Asuntos Públicos Estadounidense-Israelí (AIPAC), es una cosa muy distinta—.

En medio de este corto caminar republicano, es de estricta justicia reconocer los cuarenta años de nuestra democracia a medias. Sería intelectualmente deshonesto ignorar que durante ese período se construyeron instituciones sólidas, se elevó significativamente el nivel de vida de los venezolanos y se logró la alfabetización de una enorme parte de la nación. Hubo un proyecto de país real. Sin embargo, en sus últimas dos décadas, esa misma estructura democrática se dejó seducir por la complacencia, la corrupción institucionalizada y un agudo clientelismo político. El resultado directo de ese abandono moral fue una desigualdad social tan marcada y dolorosa que terminó sirviendo de caldo de cultivo para la debacle posterior.

La realidad descarnada es que la responsabilidad final es nuestra por habernos dejado seducir ante las propuestas demagógicas de esos falsos mesías que capitalizaron aquel descontento. A ellos les pagaron muy bien para escenificar su papel: destruir el país desde adentro y montar el teatro mediático de chavistas y líderes opositores. Sí, todos financiados y plegados al mejor postor. A ti y a mí nos ha tocado vivir esta cruel herida histórica: veintisiete años de un proceso desgarrador, y los que faltan si no aprendemos la lección, si no nos empoderamos de nuestro acervo y elevamos de una vez por todas nuestra conciencia ciudadana y política.

Sé que te preguntarás: ¿Y cómo se come eso?

Para sanar, primero debemos diagnosticar la enfermedad. Las toxinas y las células cancerígenas ya las conocemos de sobra: son la clase política actual, con poquísimas excepciones muy limitadas cuyos nombres brindaré en próximos artículos para fundamentar mejor mi postura. Pero antes de señalar afuera, hay que empezar por depurar el cuerpo enfermo que somos nosotros mismos, nutriéndolo adecuadamente y liberándolo de la ponzoña de la diatriba partidista.

Propongo mirar a Venezuela como un cuerpo humano. El país es un organismo vivo y diverso; en él habitan bacterias, parásitos, células y hongos. Esos componentes somos nosotros: los chavistas-maduristas, los opositores y esta nueva corriente que urge consolidar con fuerza: la corriente soberanista. Mi intención no es exterminar las partes, sino lograr que el país trabaje en su homeostasis; es decir, en un equilibrio perfecto que potencie al organismo nacional hacia su máximo estado de salud y energía.

Sin embargo, sé muy bien que los miembros de lo que yo llamo el clan de la «Neurona 51» —o el «Vendido 51»— hace tiempo dejaron de leer este texto. En cuanto vieron la extensión del análisis, abandonaron el barco porque ni siquiera se atreven a subirse a él. La «Neurona 51» representa a ese espécimen que se entrega ciegamente a la solución o ilusión más fácil que transita por su limitado circuito mental. Queda atrapado en ese estancamiento y no se exige a sí mismo reconectar sus capacidades para, como mínimo, atreverse a ver qué hay más allá y alcanzar la neurona 52. Lo más irónico y agridulce de esta mezcla es que hoy vemos a antiguos chavistas y a opositores recalcitrantes caminando en perfecta armonía, compartiendo el mismo propósito de sumisión ante el mismo postor. ¡Qué vueltas tan cínicas depara la historia!

Para quienes sí deciden quedarse y activar su conciencia, la terapia que recomiendo en esta primera fase se basa en un esquema de medicamentos sociales estrictos:

  • Primero: cero fanatismo. El radicalismo ciego y la defensa de dogmas quedan completamente fuera del juego.
  • Segundo: ayuno energético. Hay que dejar de entregarle nuestra atención y pasión a los líderes políticos actuales de ambos bandos. No apoyes a ninguno y observa cómo esta medicina hará que se devoren entre ellos mismos al quedarse sin borregos a los cuales engañar.
  • Tercero: paros de caída al gobierno. Aplicar los frenos necesarios y enviar mensajes contundentes para que las cúpulas entiendan lo que viene y se vean obligadas a ajustarse a la realidad.
  • Cuarto: bloqueo a los falsos salvadores. No respaldar ninguna candidatura de mesías promocionados por los grandes medios de comunicación y por los creadores de contenido que solo venden potes de humo.
  • Quinto: valorar la verdad incómoda. Prestar atención al individuo con buena intención que te diga las cosas que no te van a gustar. Es hora de exigir el control máximo y la penalización estricta de hábitos destructivos, como conducir bajo los efectos del alcohol, manejar sin licencia o pasarse por el forro las reglas básicas de tránsito y la armonía ciudadana.
  • Sexto: corresponsabilidad fiscal y social. Aceptar que se deben pagar impuestos si se trabaja y que, en esta primera etapa de reconstrucción, todos vamos a tener que poner de nuestra parte en los servicios de salud, al menos hasta que la producción petrolera recupere los tres millones de barriles diarios.
  • Séptimo: desintoxicación del odio y entierro de la venganza. Para que el cuerpo sane, hay que sepultar el resentimiento. En este punto, excluyo categóricamente a quienes fueron víctimas de hechos atroces por parte de las autoridades, pues su dolor merece el respeto de la justicia verdadera. Pero para la inmensa mayoría —aquella que fue allanada mentalmente por la propaganda de ambos bandos para volcar su frustración en el odio y culpar al vecino de su situación— es obligatorio cerrar ese capítulo de intolerancia enfermiza. Ningún pueblo ha salido jamás de la miseria colectiva si no aprende a superar el sufrimiento de sus llagas. Debemos ver la herida como un recordatorio estricto del camino que no debemos volver a transitar jamás.
  • Y dejo de último lo que en realidad es el cimiento de todo este esfuerzo: Educación, educación y más educación.

Esta saga apenas comienza. Las propuestas que aquí planteo quedan expuestas con la esperanza de que sean debatidas, pulidas y mejoradas por quienes me lean y compartan el sagrado anhelo de hacer de Venezuela un país con verdadera luz intelectual y soberanía absoluta.