Un tribunal federal de EE. UU. ha dictaminado este viernes de manera provisional que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) debe poner fin a los arrestos llevados a cabo en redadas de inmigración en Los Ángeles «basándose únicamente en su raza, idioma hablado u ocupación», en el marco de la controvertida represión del Ejecutivo estadounidense contra los migrantes en California.
Así lo ha resuelto la jueza federal de distrito Maame Ewusi Mensah Frimpong, quien ha exigido la existencia de «una sospecha razonable más allá de la raza o etnia aparente de una persona, el idioma que habla, su acento o su presencia en un lugar particular», para efectuar tales detenciones.
Según lo dispuesto por la magistrada —designada por el expresidente Joe Biden—, «los agentes en el área de Los Ángeles no podrán detener e interrogar a individuos sin sospechas razonables de que están en Estados Unidos ilegalmente».
En la misma línea, Frimpong ha subrayado en su orden que uno de los principales «fallos» de la Administración de Donald Trump en este contexto ha sido el de no proporcionar información sobre los motivos y las condiciones de estos arrestos. Ello implica, ha agregado, que el Departamento de Seguridad Nacional deberá «proporcionar documentación de los arrestos a los abogados de los demandantes».
Cabe señalar que esta resolución llega en un momento de elevada crispación y confrontación creciente entre la Administración Trump y las fuerzas sociales que llevan semanas protestando contra sus políticas migratorias, que se ha traducido en semanas de disturbios en las calles de Los Ángeles.
Paralelamente, Trump ha ordenado este mismo viernes al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) que instruya a sus agentes para detener a cualquier persona que ataque un vehículo policial de este cuerpo y ha anunciado que tendrán «autorización» para efectuar estas detenciones «utilizando todos los medios necesarios».
Por su parte, el secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, ha respaldado la lógica de Trump, asegurando que la Casa Blanca está respaldando al ICE en su actuación a fin de garantizar el desempeño de sus funciones y su seguridad.






