Petro anuncia que presentará su propuesta de Asamblea Constituyente ante el Congreso el próximo 20 de julio

El presidente guerrillero de Colombia, Gustavo Petro, ha anunciado este viernes que el próximo 20 de julio presentará formalmente ante el Congreso un proyecto para impulsar la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente, en una fecha que coincide con la instalación del nuevo Legislativo surgido de las elecciones del pasado 8 de marzo.

El presidente ha señalado que la presentación de la iniciativa estará acompañada por la entrega de más de cinco millones de firmas de respaldo ciudadano, requisito con el que busca dar impulso político a la propuesta. En este sentido, ha apuntado que su tramitación quedaría en manos del próximo gobierno.

«Entregaremos el 20 de julio cinco millones de firmas para solicitar la convocatoria a una asamblea nacional constituyente para agregar dos capítulos a la constitución; Los actos legislativos para reglamentar los derechos fundamentales de las personas y de la sociedad con las reformas sociales, y la reforma al sistema político y judicial que arrincone la corrupción en Colombia», ha explicado el mandatario en una publicación en redes sociales.

El objetivo de Petro es impulsar una iniciativa que incluya cambios en el sistema político y judicial, con el propósito de combatir la corrupción y fortalecer el Estado social de derecho, con especial atención a los delitos de corrupción, que deberían tener, a su juicio, las máximas penas previstas en el ordenamiento jurídico y sin beneficios de excarcelación.

«La mayor pena del código penal deben ser los actos de corrupción sin ningún tipo de excarcelación», ha concluido su mensaje.

Así las cosas, Petro ha defendido que la propuesta en cuestión no supondría ni la eliminación ni el debilitamiento de instituciones como el Congreso o la Corte Constitucional, sino una reorientación del marco normativo para ampliar derechos y promover transformaciones estructurales en el país, ha recogido la emisora colombiana Caracol Radio.

De acuerdo con las explicaciones del mandatario, ese mismo día, el 20 de julio, se producirá también su última intervención como jefe de Estado ante el Capitolio Nacional, en el marco del inicio de sesiones del nuevo Congreso.

La OTAN pide aclaraciones a EE. UU. sobre la retirada de sus militares en Alemania

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ha pedido a EE. UU. que aclare los pormenores de su decisión de retirar a alrededor de 5.000 efectivos desplegados en Alemania el marco de una revisión más amplia de su presencia militar en Europa.

El Pentágono ha confirmado una «retirada progresiva en un plazo de entre seis y doce meses» de parte de sus fuerzas en uno de sus grandes bastiones europeos, en lo que se trata del último episodio de fricciones entre el presidente de EE. UU., Donald Trump, y sus aliados en la Alianza Atlántica.

Trump lleva años denunciando que EE. UU. está siendo víctima de una estafa por parte de sus socios europeos, que hacen todo lo posible para mantener en el mínimo sus contribuciones a la defensa europea mientras su país asume toda la carga; una opinión que han disputado constantemente diferentes gobiernos europeos.

En redes sociales, la portavoz de la OTAN, Allison Hart, ha confirmado que le ha llegado la noticia de la decisión y ahora mismo la alianza «está trabajando con EE. UU. para entender los detalles de su decisión sobre su posición de fuerzas en Alemania».

En cualquier caso, el «ajuste», como lo llama Hart, «subraya la necesidad de Europa para seguir invirtiendo más en defensa» y «asumir una mayor parte de responsabilidad en la seguridad conjunta».

Hart, en este sentido, ha recordado los «progresos» realizados hasta la fecha, en particular el «compromiso» de los aliados de EE. UU. para invertir el 5% de su PIB en Defensa, como se acordó el año pasado en la cumbre de La Haya.

«Seguimos confiando en nuestra capacidad para garantizar nuestra capacidad de disuasión y defensa a medida que continúa este cambio hacia una Europa más fuerte en una OTAN más fuerte», ha concluido la portavoz.

Más tarde, el primer ministro polaco, Donald Tusk, ha advertido de la «desintegración» de la Alianza. «La mayor amenaza para la comunidad transatlántica no es la de enemigos externos, sino la desintegración en marcha de nuestra alianza», ha advertido Tusk en un mensaje publicado en redes sociales. «Todos debemos hacer lo que sea necesario para revertir esta tendencia desastrosa», ha planteado.

Incluso desde EE. UU., los congresistas Roger Wicker (presidente de la Comisión de Servicios Armados del Senado) y Mike Rogers (presidente de la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes), han expresado su «preocupación» por la «decisión» de la Casa Blanca y han pedido que cualquier cambio en ese sentido sea revisado y coordinado con el Congreso y los aliados de EE. UU.

Los dos congresistas han alertado de las «implicaciones para la disuasión y la seguridad transatlántica», ya que aunque los países europeos eleven al 5% el gasto militar, alcanzar las capacidades de disuasión convencional lleva tiempo. La retirada prematura de las fuerzas estadounidenses de Europa «podría socavar la disuasión y enviar un mensaje equivocado a (el presidente ruso) Vladimir Putin», han argumentado.

Trump apunta que EE. UU. podría tomar el control de Cuba «casi de inmediato»

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha aludido de forma irónica a la posibilidad de que su país «tome el control» de Cuba en un futuro cercano, sugiriendo incluso una hipotética intervención militar tras la conclusión de una operación en Irán.

Durante un acto público, Trump ha mencionado a un asistente del público originario de la isla caribeña y ha afirmado: «Y él es originario de un lugar llamado Cuba, que tomaremos casi de inmediato», en un comentario que provocado risas entre los asistentes.

El mandatario ha continuado su intervención vinculando esa supuesta acción con su política exterior en Oriente Próximo. «Acabaremos con una primero, me gusta terminar el trabajo», ha agregado en referencia al conflicto con Irán.

En la misma línea, Trump ha descrito en tono distendido el despliegue de fuerzas estadounidenses en la región: «De regreso de Irán, haremos que uno de nuestros grandes, tal vez el portaaviones USS Abraham Lincoln, el más grande del mundo, se acerque, se detenga a unos 100 metros de la costa y nos digan: ‘Muchas gracias, nos rendimos'», en alusión a una eventual y supuesta respuesta de las autoridades cubanas.

Asimismo, ha pronunciado estas palabras con una actitud aparentemente jocosa, mientras parte del público reaccionaba entre risas.

Estos comentarios tienen lugar tras la emisión de una orden ejecutiva destinada a reforzar las sanciones de EE. UU. contra el Gobierno de Cuba, así como contra personas, entidades y redes financieras vinculadas al régimen o que mantengan relaciones con actores ya sancionados.

Washington ha justificado la decisión alegando que el Gobierno cubano representa una amenaza para la seguridad nacional estadounidense por sus vínculos con países y organizaciones consideradas hostiles, así como por su papel en la represión interna y la inestabilidad regional. Además, ha acusado a La Habana de albergar actividades de inteligencia extranjera y de mantener relaciones con actores como Irán o el partido-milicia chií libanés Hezbolá.

Por su parte, el Gobierno de Cuba ha rechazado las nuevas sanciones y las ha calificado de medidas «coercitivas» e «ilegales». A este respecto, el ministro de Exteriores de la dictadura cubana, Bruno Rodríguez, ha asegurado que estas acciones no tendrán efecto disuasorio sobre el país. «No van a amedrentarnos», ha sentenciado en respuesta a la nueva ofensiva de Washington.

EE. UU. anuncia la retirada de 5.000 de sus soldados de Alemania en plena revisión de su despliegue en Europa

El Departamento de Defensa de EE. UU. ha anunciado este viernes la retirada de alrededor de 5.000 efectivos desplegados en Alemania, en el marco de una revisión más amplia de su presencia militar en Europa, según han indicado fuentes oficiales.

El principal portavoz del Pentágono, Sean Parnell, ha señalado en declaraciones a Fox que «el Secretario de Guerra (Defensa) ha ordenado la retirada de aproximadamente 5.000 tropas de Alemania». Asimismo, ha explicado que «esta decisión sigue a una revisión exhaustiva de la postura de fuerzas del Departamento en Europa y reconoce los requisitos del teatro de operaciones y las condiciones en el terreno».

En esta línea, desde el Pentágono han precisado que el proceso de retirada se llevará a cabo de forma progresiva, con la esperanza de que el repliegue completo «se complete en los próximos seis a doce meses», un calendario que también han confirmado fuentes del organismo a la agencia alemana DPA.

La orden ha sido adoptada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en un contexto marcado por tensiones políticas recientes entre Washington y Berlín. El anuncio llega después de que unas declaraciones del canciller alemán, Friedrich Merz, en las que apuntaba que Irán había «humillado» a EE. UU. en sus negociaciones, despertasen la indignación del presidente estadounidense, Donald Trump, quien amenazó con retirar las tropas estadounidenses en territorio alemán.

Cabe señalar que, en la actualidad, EE. UU. mantiene unos 86.000 militares desplegados en Europa, de los cuales cerca de 39.000 se encuentran en Alemania, según datos del Ejército estadounidense de mediados de abril recogidos por la misma agencia. Estas cifras, no obstante, están sujetas a variaciones frecuentes debido a rotaciones periódicas y ejercicios militares.

La decisión abre interrogantes sobre el futuro de la presencia militar de EE. UU. en Europa y su impacto en el equilibrio de seguridad en el continente, en un momento de reajuste de prioridades estratégicas por parte de Washington.

Trump da por concluidas las hostilidades con Irán y trata de evitar así un nuevo pulso con el Congreso

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha defendido que la guerra con Irán puede darse por concluida tras la entrada en vigor del alto el fuego, al tiempo que ha calificado de «totalmente inconstitucional» la regulación vigente sobre poderes bélicos, que pauta cómo ha de ser la autorización de los mismos, en un nuevo episodio de fricción con el Congreso sobre el alcance de la autoridad presidencial en conflictos en el exterior.

De acuerdo con una carta remitida este viernes a los líderes del Congreso, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y el presidente pro tempore del Senado, Chuck Grassley, la Administración Trump ha aseverado que «las hostilidades» iniciadas el 28 de febrero han terminado tras la tregua acordada entre Washington y Teherán.

«El 7 de abril de 2026, ordené un alto el fuego de dos semanas. Desde entonces, el alto el fuego se ha prorrogado. No ha habido intercambio de disparos entre las Fuerzas de EE. UU. e Irán desde el 7 de abril de 2026. Las hostilidades que comenzaron el 28 de febrero de 2026 han terminado», reza la misiva, a la que ha tenido acceso CNN y en la que el Gobierno asegura mantener informado al Congreso «de conformidad con la Resolución sobre los Poderes Bélicos».

No obstante, el propio Trump ha advertido de que la amenaza iraní «sigue siendo significativa», por lo que el Departamento de Defensa continuará ajustando su despliegue militar «según sea necesario y apropiado».

En paralelo, el mandatario ha dejado claro que no contempla una retirada precipitada de la región. «Irán no está avanzando con el tipo de acuerdo que necesitamos tener. Vamos a hacer que esto se resuelva correctamente. No nos vamos a ir temprano y luego tener el problema que surja en 3 años», ha argumentado.

Este debate legal se intensifica en un momento clave, ya que la Ley de Poderes de Guerra de 1973 fija un plazo de 60 días para que el presidente ponga fin a una intervención militar o solicite autorización expresa del Congreso. Sin embargo, los legisladores discrepan sobre cuándo se cumple ese límite y si el alto el fuego interrumpe su cómputo.

Mientras algunos consideran que el plazo ha expirado este viernes 1 de mayo —60 días después de la notificación formal del inicio de las operaciones—, hay quienes sostienen que la tregua paraliza la cuenta legal o incluso permite una prórroga adicional de 30 días.

Desde la Administración, un alto funcionario ha insistido en declaraciones al mismo medio en que «las hostilidades que comenzaron el sábado 28 de febrero han cesado», subrayando que no se han producido enfrentamientos desde el 7 de abril. En esta línea, el secretario de Defensa argumentó recientemente que, según su interpretación, «el plazo de 60 días se pausa o se detiene en un alto el fuego».

Estas tesis han encontrado resistencia tanto en demócratas como en algunos republicanos. El senador Thom Tillis cuestionó esta interpretación y defendió que el Congreso debe intervenir para autorizar o supervisar el conflicto. «Me pareció que la resolución sobre los poderes de guerra establece que en 60 días hay que tomar medidas», ha señalado.

Más contundente se ha mostrado el senador demócrata Adam Schiff, quien ha afirmado que «esta guerra fue ilegal desde el principio», al considerar que no existía una amenaza inminente que justificara la intervención sin aval parlamentario. «Incluso bajo la Ley de Poderes de Guerra, el presidente no dispone de 60 días para declarar la guerra sin la aprobación del Congreso en ausencia de cualquier tipo de amenaza inminente», ha apostillado.

El desacuerdo se ha trasladado también a las votaciones en el Senado, donde iniciativas para exigir autorización previa a nuevas acciones militares contra Irán han fracasado, aunque con apoyos puntuales de legisladores republicanos. «La Constitución otorga al Congreso un papel esencial en las decisiones sobre la guerra y la paz», ha incidido la senadora Susan Collins, al tiempo que ha exigido objetivos claros y una estrategia definida antes de cualquier nueva intervención.

En este contexto, varios senadores han advertido además de que el conflicto ha alcanzado un «punto de inflexión», mientras otros ironizan sobre la posibilidad de extender indefinidamente los plazos legales. «Luego serán 120 días, y después será para siempre», ha criticado el demócrata Tim Kaine.

A la espera de que el Congreso retome su actividad tras el receso, algunos legisladores han adelantado que impulsarán una autorización formal del uso de la fuerza si la Casa Blanca no presenta un «plan creíble» sobre el rumbo del conflicto, lo que anticipa nuevas tensiones institucionales en torno a la política exterior estadounidense.

Trump impone nuevas sanciones al Gobierno de Cuba

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha firmado este viernes una nueva orden ejecutiva que amplía las sanciones contra el Gobierno de Cuba, sus colaboradores y entidades financieras que hayan facilitado transacciones con otras personas y entidades sujetas a restricciones anteriores.

Así, apuntan hacia personas o entidades que apoyen el aparato de seguridad, o «sean cómplices de corrupción» y de «violaciones graves de los Derechos Humanos», ha informado la Casa Blanca, que no precisa quiénes son objeto de estas sanciones.

Se trata de un nuevo ataque del presidente Trump hacia las autoridades de la isla, a la que ha estado sometiendo en los últimos meses a una asfixia económica y energética, con el fin declarado de poner en jaque al Gobierno, animado por el éxito de la operación contra el genocida dictador que sometía a Venezuela, Nicolás Maduro, detenido a principios de año en Caracas y ahora preso a la espera de juicio por narcotráfico.

Trump no ha escondido su deseo de que Cuba se la siguiente en caer, declarando que sería todo un «honor» para él ser el presidente de EE. UU. que lo consiga. «Después de 50 años, eso sería la guinda del pastel», llegó a decir.

La Casa Blanca justifica estas nuevas represalias por la «nefasta influencia» que la pequeña isla tiene para la seguridad nacional de EE. UU., por ejemplo, dando cobijo a operaciones de Inteligencia de países extranjeros enemigos de Washington, así como por sus estrechos lazos con «patrocinadores del terrorismo», entre ellos el Gobierno de Irán, o el grupo libanés chií Hezbolá.

«El régimen persigue y tortura a opositores políticos, niega a sus ciudadanos el derecho a la libertad de expresión y difunde activamente la ideología comunista por toda la región, al tiempo que reprime a su población», ha justificado.

EE. UU. impuso a principios de año nuevas sanciones a Cuba y amenazó con aranceles a los países que enviaran combustible a la isla, provocando que México, por ejemplo, cortara el suministro, después del desabastecimiento provocado por el bloqueo del petróleo venezolano, que gestiona ya Washington.

La UE responde a Trump que cumple con sus compromisos comerciales y que responderá para proteger sus intereses

La Unión Europea (UE) ha afirmado que está cumpliendo con los compromisos adquiridos con EE. UU. en su Declaración Conjunta y que se reserva el derecho a responder para proteger sus propios intereses, después de que el presidente Donald Trump anunciara este viernes elevar al 25% los aranceles a turismos y camiones.

«La UE está cumpliendo los compromisos de la Declaración Conjunta» y «mantenemos a la Administración estadounidense plenamente informada en todo momento», ha señalado a Europa Press un portavoz de la Comisión del Parlamento Europeo.

«Mantenemos un estrecho contacto con nuestros homólogos, entre otras cosas para obtener aclaraciones sobre los compromisos de EE. UU.», ha dicho esta fuente, que remarca que desde la UE están «plenamente comprometidos con una relación transatlántica predecible y mutuamente beneficiosa».

Así, el portavoz ha advertido de que «en caso de que EE. UU. adopte medidas incompatibles con la Declaración Conjunta», mantendrán abiertas todas las opciones para proteger los intereses de la UE.

La Declaración Conjunta entre la UE y EE. UU. es un marco comercial alcanzado en agosto de 2025 que, entre otros puntos, establece aranceles máximos del 15% en la mayoría de exportaciones y compromisos de compra de energía estadounidense por parte de la UE, en un intento por evitar una guerra comercial.

En las últimas horas, Trump ha acusado a Bruselas de incumplir este acuerdo bilateral por lo que, en represalia, elevará al 25% «los aranceles que se cobran a la Unión Europea por los automóviles y camiones que entren en EE. UU.»

Un arancel que no se aplicará en caso de que estos vehículos terminen siendo fabricados en instalaciones estadounidenses, en particular, en las que están en fase de construcción.

Trump afirma que no está satisfecho con la última propuesta de acuerdo de Irán: «Ya veremos que pasa»

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha mostrado este viernes su disconformidad con una última propuesta de acuerdo presentada por Irán, y ha puesto en duda que las autoridades de este país estén capacitadas para alcanzar ningún tipo de entendimiento. «Han hecho avances, pero no creo que lo logren», ha dicho.

«Ellos quieren un acuerdo, pero no estoy satisfecho. Ya veremos qué pasa», ha dicho Trump, en declaraciones a los medios desde la Casa Blanca. «Irán quiere lograr un acuerdo porque prácticamente no les queda Ejército», ha asegurado.

Trump ha afirmado que a pesar de ciertos avances, no cree que las autoridades iraníes logren alcanzar un acuerdo, a pesar de estar buscándolo, debido a la «tremenda discordia» que existe entre sus líderes. «Están muy desorganizados», ha dicho el presidente de Estados Unidos que ha hablado de hasta cuatro facciones.

No obstante, ha vuelto a asegurar que prefiere intentar llegar a un acuerdo en lugar de reanudar los bombardeos sobre Irán. «Desde un punto de vista humano, preferiría que no», ha concedido, aunque reconoce que sobre la mesa continúa la opción de «ir y aniquilarlos por completo y acabar con ellos para siempre».

Unos ataques contra Irán para los que no pedirá el aval del Congreso, tal y como ha sugerido, en alusión a una ley que limita el uso de la fuerza sin dicha autorización, que Trump ha calificado de «inconstitucional».

«Nunca se ha utilizado antes. ¿Por qué deberíamos ser diferentes?», se ha preguntado ante los periodistas en referencia a la Resolución de Poderes de Guerra de 1973, que exige que el presidente de EE. UU. reciba la aprobación del Congreso para continuar con los ataques una vez se han cumplido 60 días del inicio.

La cuestión está en que para algunos congresistas el plazo ya se habría cumplido teniendo en cuenta que el inicio de los bombardeos datan del 28 de febrero. No obstante, la Administración Trump sostiene que la tregua indefinida entre EE. UU. e Irán constituye una pausa y por tanto no se han cumplido esos 60 días.

Trump se plantea la retirada de tropas estadounidenses de Italia y España: «¿Por qué no debería hacerlo?»

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha barajado este jueves una posible retirada de las tropas estadounidenses destinadas en Italia y España debido a su negativa a ayudar a Washington en el marco de la ofensiva contra Irán, lanzada por sorpresa junto a Israel el 28 de febrero.

«Sí, probablemente. ¿Por qué no debería hacerlo? Italia no nos ha ayudado en nada y España ha sido horrible, absolutamente horrible (…) Cuando los necesitábamos, no estaban. Tenemos que recordar eso», ha expresado el magnate en declaraciones a la prensa.

Trump ha aprovechado para cargar nuevamente contra los países europeos, recordando que Washington les ayudó con la invasión rusa sobre Ucrania.

«Ucrania no tiene nada que ver con nosotros; estamos al otro lado del océano», ha dicho, agregando además que Alemania está «haciendo un trabajo terrible» porque, entre otras cuestiones, «tiene problemas de inmigración» y de «energía».

Cabe señalar que esto se produce después de que Trump sugiriera la posibilidad de disminuir el número de tropas destinadas en Alemania en represalia por los recientes comentarios realizados por el canciller alemán, Friedrich Merz, sobre la falta de estrategia por parte de EE. UU. en el marco de la ofensiva contra Irán.

Trump, que ha acusado este jueves a Merz de ser «totalmente inútil» en lo referente a los intentos por poner fin a la invasión rusa, ya amenazó con reducir el número de soldados estadounidenses en el país europeo durante su primer mandato, esto es, entre los años 2017 y 2021.

EE. UU. reanuda los vuelos comerciales a Venezuela tras siete años de parón

EE. UU. ha reanudado este jueves los vuelos comerciales hacia Venezuela tras siete años de parón en el marco de la nueva dinámica diplomática entre ambos países tras el arresto a principios de enero del genocida dictador que sometía Venezuela, Nicolás Maduro.

«American Airlines ha reanudado los vuelos directos desde EE. UU. a Venezuela por primera vez en siete años. Esto no sería posible sin el valiente liderazgo del presidente Trump en la Operación Resolución Absoluta», ha señalado la Casa Blanca en un mensaje difundido en redes sociales.

El secretario de Transporte estadounidense, Sean Duffy, ha calificado de «histórico» el paso dado por Washington. «Esto implica una gran oportunidad económica para EE. UU. y Venezuela», ha expresado después de que un primer avión despegase desde el Aeropuerto Internacional de Miami en dirección al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, de Maiquetía.