El presidente de EE. UU., Donal Trump, ha criticado este martes que el Tribunal Supremo haya rechazado autorizar al Servicio Postal que aplique nuevas restricciones al voto por correo en las elecciones legislativas de mitad de mandato, previstas para el 3 de noviembre, un revés para el presidente, quien ha calificado el fallo de «horrible y altamente político».
«Es una gran derrota para los republicanos, y para la propia América, y hace que el fraude de (…) la izquierda radical en las papeletas por correo sea mucho más fácil de llevar a cabo ¡y ahora tienen vía libre para hacerlo! ¡El Tribunal Supremo realmente ha defraudado a nuestro país!», ha señalado en un extenso mensaje en sus redes sociales.
El mandatario ha criticado el argumento de falta de tiempo del alto tribunal, que considera que aplicar el plan de Trump para los próximos comicios «resultaría arbitrario y caprichoso (…) dado que los funcionarios electorales estatales y locales no disponen de tiempo suficiente para implementarla de manera razonable antes» de que tengan lugar.
Trump ha culpado de esta falta de tiempo a que la Justicia ha tardado una «eternidad» en emitir su dictamen y ha vuelto a denunciar el sistema de voto por correo, tachándolo de «desastre», «totalmente corrupto» y «estafa».
El presidente ha aprovechado para cargar contra la corte por otros reveses para su partido. «¡El Tribunal Supremo realmente ha decepcionado a nuestro país! Su horrible decisión sobre los aranceles le costará a EE. UU., durante muchos años, billones y billones de dólares. Asimismo, la decisión sobre la ciudadanía por derecho de nacimiento es un desastre total y absoluto y ya ha provocado una corrupción masiva en lo que respecta a la «ciudadanía» en nuestro país», ha asegurado.
«La incapacidad y la falta de voluntad del Tribunal para hacer lo correcto por nuestro país quedarán registradas, de manera muy negativa, en los anales de la historia. Estas no son las personas a las que entrevisté para servir en el Supremo», ha agregado, en alusión a los magistrados Neil Gorsuch, Brett Kavanaugh y Amy Coney Barrett, quienes apoyaron este dictamen.
Cabe señalar que sus palabras llegan un día después de que el Supremo haya denegado una solicitud del Departamento de Justicia para levantar la orden de un juez federal de Boston, que impedía al Servicio Postal hacer obligatorias sus nuevas normas sobre el voto por correo durante los comicios de noviembre.
El reglamento impugnado exigiría a los estados cumplir con estándares revisados de diseño de sobres y enviar información sobre los votantes que recibirán las papeletas a un nuevo portal centralizado. Las autoridades postales estarían facultadas para devolver el correo electoral a los estados si los sobres no incluyen un código de barras que coincida con la información del votante registrada, recoge la agencia de noticias Bloomberg.
Esta es la tercera vez que la Administración Trump acude de urgencia al tribunal, después de que varios grupos hayan intentado bloquear la medida. Varios de los recursos interpuestos contra la norma alegan que esta excede la autoridad del presidente estadounidense.