Caracas. – La organización Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (VEPPEX) rechazó este lunes la campaña de criminalización desatada hacia muchos migrantes connacionales, como ocurre en EE. UU., por ejemplo, exigiéndoles emplear medidas para poder diferenciar «entre delincuentes, migrantes y solicitantes de protección internacional».
En un comunicado difundido por redes sociales, la organización, fundada por el militar disidente José Antonio Colina, se expresó en contra de las medidas que implique criminalizar a los venezolanos por su nacionalidad y advirtió sobre los riesgos de las expulsiones colectivas y las deportaciones hacia terceros países, sin garantías de protección.
El mensaje, publicado bajo el título «Ser venezolano no es un delito», asegura que los ciudadanos de ese país bajo el dominio de la Narcotiranía chavista, no salieron del territorio con el propósito de convertirse en «una amenaza» para las naciones que los reciben.
Por lo contrario, aclara que fue una necesidad impulsada por el terror que desataron Hugo Chávez y Nicolás Maduro, en contra de quienes los adversaban: «Huimos de la persecución, la represión y una crisis que todavía no ha terminado».
En este sentido, VEPPEX reconoció que los gobiernos tienen derecho a implementar medidas para combatir el delito y garantizar la seguridad, pero subrayó que esas acciones no deben convertirse en mecanismos de criminalización por nacionalidad.
“Los gobiernos tienen derecho a combatir el delito, pero no a criminalizar una nacionalidad, ejecutar expulsiones colectivas ni deportar personas hacia terceros países donde quedarían indocumentadas, desamparadas y sin garantías”, advirtió la organización en el comunicado.
Enfatizó que “combatir el crimen es legítimo”, pero calificó como “inaceptable” que las acciones contra la delincuencia terminen afectando de manera generalizada a la población venezolana. “Combatir el crimen es legítimo. Criminalizar al pueblo venezolano es inaceptable”, concluyó la organización en su mensaje.



