Caracas. – La diáspora venezolana se concentró este pasado martes en la plaza Dag Hammarskjöld, frente a la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, así como en la ciudad de Doral, Florida, para repudiar la presencia de la encargada de la Narcotiranía chavista, Delcy Rodríguez, y del encuentro que sostuvo con el presidente estadounidense Donald Trump.
El mensaje en las concentraciones fue unánime: no reconocen a Delcy Rodríguez como una gobernante legítimo y mucho menos como alguien digno de representar a los venezolanos dentro o fuera del país.
“Estamos hablando de un régimen torturador, de un régimen narcotraficante. Ella no representa, ella no fue electa. Y están tomando decisiones de Estado, haciendo acuerdos financieros, petroleros, que implican compromisos de 30, 40 o 50 años con alguien que no debería estar en el poder”, dijo uno de los connacionales que se presentó en Dag Hammarskjöld.
Decenas de pancartas con ilustraciones y mensajes en rechazo a Rodríguez y su presencia en suelo estadounidense, abundaron en las protestas. “Diáspora venezolana en NYC: En contra de Delcy Rodríguez en la ONU”, decía uno de los carteles.
El ingenio y la creatividad también jugaron un rol en esta protesta. Algunos representaron a Delcy con especies de marionetas, cuyas expresiones faciales se asemejaban a las de un chimpancé. Durante la manifestación, los venezolanos rechazaron la participación de Rodríguez en la Asamblea General de la ONU. También exigieron la celebración de elecciones y la liberación de todos los presos políticos.
“El aparato represivo en Venezuela sigue intacto y sigue representado bajo Delcy Rodríguez. Hoy mostramos la indignación y el rechazo de todos los venezolanos del área triestatal por la presencia de Delcy Rodríguez y la representación del régimen”, denunció otro de los manifestantes.
Los canticos y consignas en contra de Rodríguez y del aparato criminal al cual esta representa, tampoco faltaron. En Doral, activistas, dirigentes políticos y líderes comunitarios protestaron contra la reunión entre Trump y Rodríguez, en medio de reclamos relacionados con la situación de los venezolanos en EE. UU.
Adelys Ferro, activista, cuestionó además el acuerdo 287(g) suscrito por la ciudad con ICE y el Departamento de Seguridad Nacional. Según afirmó, desde entonces aumentaron las redadas y el temor entre los residentes: “Doral es una ciudad fantasma, familias con temor de mandar a sus hijos a la escuela, con temor de ir a trabajar, con temor de salir por la puerta de su propia casa”.
Sobre la reunión entre Trump y Rodríguez, Ferro sostuvo que la cita representa, a su juicio, un respaldo a la tan cuestionada dirigente del régimen venezolano. “Van a terminar de darle la legitimidad que ningún venezolano le ha dado”, advirtió.
Ferro alertó que el miedo a las deportaciones ha convertido en una “ciudad fantasma” a Doral, con 81 mil habitantes, de los que más del 85% son hispanos y la mitad del total son venezolanos, quienes festejaron en enero pasado en las calles la captura del entonces gobernante de Venezuela, Nicolás Maduro, por parte de EE. UU.