El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha recordado este lunes que Rusia ha dado hasta 15 plazos diferentes para la captura de la región de Donetsk desde que comenzara la invasión rusa a gran escala del este de Ucrania, hace ya cuatro años.
«Desde el inicio de la guerra a gran escala, el Ejército ruso ha fijado 15 plazos distintos para la captura de la región de Donetsk», ha asegurado Zelenski en su habitual discurso diario vespertino, achacando estos anuncios a la «obsesión» de la dirigencia política rusa con el Donbás. «15 veces se han entregado a esta ilusión de que tomarían todo el Donbás», ha planteado.
«En 2022 la fecha era el 31 de marzo. Después, el 9 de mayo. Luego el 1 de junio, el 15 de septiembre y el 31 de diciembre. En 2023 [Vladimir] Putin fijó dos fechas para la captura del Donbás: 1 de marzo y, tras fracasar de nuevo, el 31 de diciembre», ha relatado.
Zelenski ha recordado las dos fechas más dadas en 2024 y las de 2025, cuando «los rusos intentaron convencer al presidente [estadounidense, Donald] Trump, de que Ucrania terminaría hundiéndose». «Fijaron tres fechas definitivas para la captura de la región de Donetsk: 1 de septiembre, 1 de diciembre y 25 de diciembre», ha añadido.
Este mismo año, ha sostenido Zelenski, «los rusos han vuelto a aplazar la fecha de la captura de la región de Donetsk». «Primero dijeron el 31 de marzo de este año y luego el 1 de septiembre y ahora la última fecha es el 31 de diciembre», ha indicado.
«Si Rusia no termina esta guerra van a tener que volver a posponer este último plazo», ha planteado Zelenski en un mensaje en vídeo grabado y publicado este lunes.
Zelenski ha denunciado en su mensaje la «caza al civil» en referencia a los ataques rusos en Zaporiyia de las últimas horas utilizando drones FPV y otro tipo de aeronaves no tripuladas. También ha criticado el «brutal y absolutamente sin sentido» ataque ruso en Dnipró dentro de la «guerra terrorista» rusa.
Asimismo, ha avisado de que habrá una «justa respuesta» y ha destacado las colas en las gasolineras rusas como «consecuencia directa de la guerra». «Estamos llevando la realidad de la guerra de vuelta a Rusia y haciendo que sea lo más difícil posible seguir con la ocupación de nuestras tierras», ha argumentado.