A comienzos del mandato del chavismo, el teniente de la Guardia Nacional venezolana Germán Rodolfo Varela López se vio obligado a huir de Venezuela después de que se opusiera y denunciara al Hugo Chavez. Tras 20 años viviendo discretamente en EE. UU., Germán enfrenta la deportación —una medida que podría costarle la vida—.
Desde entonces, Varela cumplió fielmente con las autoridades migratorias de EE. UU., crió a tres hijos, levantó un negocio y se mantuvo alejado de la política. En 2005, un juez de inmigración estadounidense determinó que devolverlo a Venezuela probablemente resultaría en tortura o muerte, y le otorgó protección bajo la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura.
Sin embargo, actualmente, Varela se encuentra bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE), primero en Tennessee y ahora en centro de detención Camp East Montana, ubicado en la base militar Fort Bliss, El Paso, Texas, tras ser detenido en noviembre de 2025, enfrentando una posible deportación.
En este marco, la organización de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (VEPPEX) ha denunciado que esto representa un peligro para el teniente. En concreto, VEPPEX expresa:
VEPPEX denuncia el traslado arbitrario y extremadamente peligroso del Teniente Germán Rodolfo Varela López al Camp East Montana (Fort Bliss, El Paso, Texas).
Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (VEPPEX)
Miami, Florida, Estados Unidos
Fecha: 21 de enero de 2026
Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (VEPPEX), organización dedicada a la defensa de los derechos humanos de los exiliados políticos venezolanos, expresa su más enérgica denuncia y profunda alarma por el traslado del Teniente (GN) Germán Rodolfo Varela López al centro de detención Camp East Montana, ubicado en la base militar Fort Bliss, El Paso, Texas, bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El Teniente Varela huyó de Venezuela hace más de dos décadas tras denunciar públicamente en uniforme el régimen de Hugo Chávez durante las protestas de Plaza Altamira (2002). En 2005, un juez de inmigración de Estados Unidos le otorgó protección definitiva bajo la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura (CAT), al determinar que su retorno a Venezuela lo expondría a un riesgo sustancial de tortura o muerte.
Durante estos 20 años, el Sr. Varela ha cumplido fielmente todas sus obligaciones migratorias, ha formado una familia (tres hijos), establecido un negocio y contribuido positivamente a la sociedad estadounidense sin involucrarse en actividades políticas.
A pesar de ello, fue detenido en noviembre de 2025 y recientemente trasladado al Camp East Montana.
Este traslado es de extrema gravedad por las siguientes razones:
- Condiciones inhumanas y abusos graves en el centro: Camp East Montana, un campamento de carpas en el desierto, ha sido denunciado por organizaciones de derechos humanos, la ACLU y medios independientes por abusos físicos y sexuales por parte de guardias, uso excesivo de fuerza (golpizas, asfixia, lesiones), negligencia médica severa, negación de atención sanitaria, hambre, condiciones insalubres, falta de acceso efectivo a abogados y al menos tres muertes en custodia en las últimas semanas (algunas bajo investigación por posible homicidio). Estas violaciones sistemáticas ponen en riesgo inminente la vida, la integridad física y la salud del Teniente Varela.
- Riesgo de violación del principio de no devolución (non-refoulement): Las autoridades migratorias pretenden deportarlo a un tercer país como México, lo que podría derivar en un refoulement en cadena hacia Venezuela, donde enfrenta persecución mortal por su historial como disidente militar. Esta acción contraviene las obligaciones de Estados Unidos bajo la CAT y el derecho internacional.
- Precedente alarmante para miles de venezolanos protegidos: El caso del Teniente Varela abre la puerta a un precedente peligroso para otros exiliados venezolanos amparados bajo CAT u otras formas de protección.
VEPPEX hace un llamado urgente a la Administración estadounidense, al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), a ICE, al Congreso (particularmente a representantes de Texas y Florida), a la ACLU, a organizaciones de derechos humanos y a la opinión pública internacional para que intervengan de inmediato y eviten una tragedia irreparable.
No permitiremos que la persecución política venezolana se extienda a territorio estadounidense mediante detenciones y deportaciones encubiertas.
José Antonio Colina
Presidente.
Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (VEPPEX).
@JoseColinaP.
En Dios Confiamos.