Caracas. – El cardenal Baltazar Porras afirmó que a Nicolás Maduro “se le ofreció salir pacíficamente de Venezuela, pero no aceptó”, confirmando gestiones impulsadas por la diplomacia del Vaticano antes de su caída, según ABC de España.
Según explicó, la iniciativa buscaba evitar un escenario de confrontación y abrir paso a una transición ordenada. Sin embargo, dichas gestiones no prosperaron.
Los intentos de mediación no fueron aislados. El propio secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, reconoció meses atrás que la Santa Sede sostuvo contactos para promover una salida negociada e incluso evaluó opciones de exilio, con el objetivo de evitar un derramamiento de sangre.
El cardenal expresó sus reflexiones tras la captura del narcotirano, y las primeras reacciones que ello le provocó: «Yo, desde el primer momento que vi la imagen de él ya preso, no me alegré», dice con una voz pausada. «Sino lo que pensé: caramba, lo que hay detrás de todo esto es lo que hace que esté así, pero no podemos alegrarnos del mal de nadie», dijo.
«Hemos tenido a quienes se nos vendieron como los mesías, que nos iban a sacar de abajo, y lo que nos han hecho es hundirnos», añade. «Y entonces necesitamos reconstruirnos entre todos, no alegrarnos del mal de nadie, porque eso no nos lleva por los caminos auténticos», añadió el clérigo.
Asimismo, reveló que la iglesia es el primer testigo -por las informaciones que manejó- sobre las verdaderas intenciones del narcochavismo, en mantenerse en el poder a como diera lugar. Por ello, asevera que «que el chavismo nunca tuvo la intención de ceder el poder. Desde el primer día, la relación entre la revolución bolivariana y la Iglesia católica estuvo marcada por la desconfianza y el intento de cooptación», según indica el texto publicado por ABC.
Porras también advirtió que la crisis venezolana deja profundas secuelas, que no se resuelven con la salida del dictador derrocado. El cardenal alertó que la reconstrucción del país exige desmontar leyes represivas y mantener presión internacional, al tiempo que llamó a los ciudadanos a asumir un rol activo en la recuperación democrática.