Caracas. – El subsecretario adjunto de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Michael Kozak, afirmó este martes ante el Congreso de EE. UU. que Washington busca un equilibrio temporal para la realización de elecciones en Venezuela.
Según reveló en su comparecencia, este proceso debe garantizar condiciones democráticas, pero sin extenderse indefinidamente: “No queremos elecciones demasiado pronto, cuando no se puedan hacer porque hay que cambiar muchas cosas; pero tampoco queremos elecciones tan lejos. La gente no va a invertir a largo plazo si no hay un gobierno democrático. Queremos encontrar el punto medio”, afirmó.
Kozak destacó como uno de los avances recientes el trabajo anunciado por sectores vinculados a la Asamblea Nacional electa en 2015, junto con los partidos políticos que integran la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) y otras organizaciones opositoras.
Reveló que las autoridades interinas del chavismo, están por iniciar para el próximo primero de agosto un proceso de trabajo conjunto, destinado a definir los elementos necesarios para avanzar hacia una eventual elección.
“Uno de los desarrollos importantes es el esfuerzo con la Asamblea del 2015, y eso incluye a todos los partidos políticos de Venezuela y las autoridades interinas, que ya anunciaron que empezarán a trabajar el primero de agosto para trabajar en todo lo que permita una elección”, explicó.
En este sentido, señaló que se necesita tiempo para “limpieza del padrón electoral, inclusión de nuevos votantes y renovación de autoridades”. Sin embargo, aseguró que no se busca dilatar el proceso indefinidamente.
Insistió en que la transición debe evitar convertirse en un proceso prolongado, aunque reconoció que Venezuela enfrenta actualmente una situación compleja tras los recientes terremotos que han afectado al país. “No queremos que esto se alargue, pero tampoco queremos hacerlo en el medio de un terremoto”, expresó.
Otro punto importante que abordó el alto funcionario estadounidense sobre la situación venezolana, fue con respecto a la dirigente política María Corina Machado. Kozak descartó cualquier oposición por parte de EE. UU. a su regreso al país: “No nos oponemos a su regreso. Ella no es una prisionera. Todos la conocemos y admiramos. Nuestra posición es que todos los exiliados deben poder volver, y eso incluye primero y sobre todo a María Corina”, sostuvo.