El Senado de EE. UU. ha confirmado este sábado como nuevo fiscal general a Todd Blanche, antiguo abogado personal del presidente Donald Trump, que había venido ejerciendo hasta ahora el cargo de manera interina desde el cese en abril de Pam Bondi, y en medio de fuertes recelos por su posible falta de independencia.
«Me siento profundamente honrado por la confianza y la fe que el presidente Trump ha depositado en mí para liderar el Departamento de Justicia (…) Agradezco al Senado por quedarse hasta tarde para completar este proceso», ha anunciado el nuevo fiscal general en un mensaje en sus redes sociales.
Blanche también ha querido tener palabras de agradecimiento para «los dedicados servidores públicos del Departamento de Justicia» por su trabajo de todos los días para defender la ley y mantener seguro a EE. UU., ha dicho.
Finalmente, los republicanos han cerrado filas y han apoyado a Blanche en una votación que se ha saldado con un ajustado 50-49 a favor, después de que el senador por Luisiana Bill Cassidy, quien habría expresado sus dudas, votara a favor tras confirmarse que sus compañeras de partido Susan Collins y Lisa Murkowski se unían a los demócratas para rechazar al candidato propuesto por Trump.
Blanche será nuevo fiscal general después de varias semanas en las que se ha puesto el foco su labor anterior como abogado de la familia Trump, recordando, por ejemplo, la demanda presentada contra el servicio de impuestos (IRS), que incluía varias cláusulas para blindar al presidente y los suyos de futuras auditorias.
Del mismo modo, sus detractores han recordado que ya en el Departamento de Justicia Blanche ha supervisado los intentos de procesar a algunos de los supuestos enemigos de Trump, ha desviado recursos hacia las medidas antiinmigración y ha lanzado campañas contra las políticas de diversidad en los centros educativos.
Los demócratas se han opuesto a Blanche desde el principio, alegando su gestión de las investigaciones de la Fiscalía sobre el delincuente sexual Jeffrey Epstein, los intentos de procesar a los supuestos enemigos de Trump, así como por la salida de miles de fiscales y miembros del personal del departamento por estas prácticas.
Cabe señalar que la confirmación de Blanche llega tras cancelar el polémico «fondo contra la instrumentalización política», que contempla indemnizaciones millonarias para los aliados políticos de Trump, y presentar un informe para modificar el acuerdo de Trump con el IRS sobre las filtraciones de su información fiscal en 2019, si bien los críticos cuestionan la relevancia jurídica de estos documentos.