El presidente de Chile, José Antonio Kast, ha cargado este martes contra la ONU por no haber estado «a la altura de los desafíos» actuales, durante su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, en la que ha reivindicado su mandato como muestra de un cambio «sin ser rehén de otros», en una alusión a sus vecinos latinoamericanos y la influencia de la Administración Trump.
«Aquí llego a lo más incómodo que vine a manifestar, esta Organización no ha estado a la altura de los desafíos de nuestros tiempos (…) no es solamente un problema de liderazgo, presente o futuro, sino también un problema de acción. Naciones Unidas durante las últimas décadas y por distintos motivos no ha sido parte de la solución a estos problemas», ha señalado.
En su primer discurso ante la ONU desde que asumiera la Presidencia de Chile el pasado marzo, Kast ha incidido en que «no es posible mantener vigente el orden mundial del año 1945 en un mundo del 2026», al tiempo que ha criticado «una arquitectura que delibera en exceso y ejecuta con lentitud».
El mandatario ha extendido esta crítica al Consejo de Seguridad de la ONU al considerar que «refleja el escenario político» tras la Segunda Guerra Mundial, con EE. UU., Rusia, China, Reino Unido, Francia manteniendo su derecho a veto desde entonces.
Asimismo, ha señalado que la organización ha caído en «una proliferación de agendas que, por muy nobles que parezcan, han terminado por desplazar» su misión esencial, «mantener la paz, proteger la vida y defender la libertad de los pueblos».
Con todo, el dirigente ha asegurado que su país «cree» en Naciones Unidas, lo que «implica exigirles que cumplan con su mandato», ha defendido, antes de proponer reducir la burocracia, concentrar el presupuesto «donde hay vidas en juego» y suspender las agendas que «no son prioridad», sin brindar más detalles.
También ha defendido una reforma del Consejo de Seguridad «no como un gesto simbólico, sino como una condición para que sus decisiones vuelvan a ser respetadas».